miércoles, 20 de abril de 2011

La crisis y la espera

La crisis arroja como un lastre una serie de consecuencias que no tienen publicidad, no son aireadas por los medios de comunicación, ni son objeto de comentarios en la barra de ningún bar. Parece que todo el protagonismo se lo llevan los descensos y ascensos de las cifras macroeconómicas. Cierto es, que a veces, hay alguna voz -clamando en el desierto- que se alza respecto a los efectos de la crisis en los principios y valores de la sociedad o simplemente a la propia crisis de estos valores y estos principios. 

Pero quería referirme a algo más prosaico; a la espera. Ahora es muy corriente observar cómo se liga la crisis con la espera y es muy frecuente escuchar frases como: hay que esperar pues ahora con la crisis no es posible. La frase parece tener fuerza de dogma de fe e inmediatamente nos vemos obligados a retroceder en nuestros deseos o intenciones; imagino que aquel que nos espeta la oración, añade para sus adentros vade in pace, vete en paz, y se da un autocomplaciente guiño de ojos.

Pedir algo a alguna instancia oficial implica recibir como respuesta una, más o menos adornada, retahíla de palabras con el eje crisis-espera. ¿Cómo podemos comprobarlo? Muy fácil; hagamos la petición -respetuosa y atenta- a la autoridad competente, para que repongan los azulejos y adecenten el deteriorado (¿vergonzoso?) portal  de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia.


8 comentarios:

  1. Menuda excusa han encontrado muchos políticos con la crisis para no moverse y no hacer nada.

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  2. Tengo que reconocer que no me deja de sorprender la capacidad del ser humano para buscar excusas para la desgana y la desidia. No podemos olvidar que este abandono, del que habla el artículo, es muy anterior a esta famosa y recurrida crisis. Pero lo que más irrita es que si de su adecentamiento y rehabilitación se pudiera sacar rédito político y electoral, ya estaría todo arreglado. Eso sí, con las fotos de rigor.
    Así que sólo nos queda esperar.

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  3. Es verdad, da penita aquello.

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  4. Este bello edificio, actual sede de la Academia, se comparte con el Museo de la Ciudad.¡Qué escaparate para nuestros visitantes!Desde que vivo en El Puerto,42 años, siempre lo he conocido así. No importa el color de los políticos. Creo que lo poco que han hecho, para su mantenimiento, ha sido a instancias de los directivos de la Academia.

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  5. Manuel Jiménez Teruel21 de abril de 2011, 9:17

    Se quejan de que no hay dinero pero ellos siguen recaudando y cobrando sus sueldos. Pero como dicen que no hay dinero, no pueden hacer nada. Entonces mi pregunta es: ¿para que queremos un gobierno municipal que repite continuamente que no puede hacer nada? Da la impresión que todo el dinero que entra en caja es para repartírselo y no hay ningún resto para que se emplee en algo. Lo de la puerta de Bellas Artes clama al cielo por los años que hace que está así.

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  6. Y eso que solo les costaría la mano de obra, porque tengo entendido, que hay un señor que se dedica al almacenaje de material de derribo y que tiene los mismo azulejos, que los cede gratuitamente.

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  7. Siendo un escaparate para los visitantes del Museo y de la Academia, que poco dice la dejadez de la casapuerta del edificio, con lo poco que estimo costaria su reparación.

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