jueves, 14 de abril de 2011

Palabras perdidas

Hoy he visto este montón, masa casi informe de algo, cosas, que fueron libros, no sé de qué hablarían, no sé de su contenido. Puse mis dedos con respeto sobre el primero -el de arriba- y lo abrí, sus hojas estaban de un color blanquecino y con manchas amarillentas diseminadas, ni rastro de ningún carácter, palabra o símbolo. Parecía que la humedad y el abandono habían espantado a las letras y estas habían huido aterradas. Lo volví a cerrar otra vez, con cuidado, temiendo que se me deshiciera entre los dedos. No me atreví a tocar ninguno más; aunque me llamaban poderosamente la atención los encarpetados en gruesas tapas, que daban la sensación de ser de madera arruinada por el tiempo; probablemente se hubiesen disuelto en mis manos. Olor de papel marchito. Me quedé mirando el hacinamiento sin decir nada; después pensé en el dolor; en el dolor de las palabras perdidas.



(Prefiero que nadie me pregunte adónde estaban esos libros ni de dónde procedían.)

6 comentarios:

  1. Será en alguna dependencia oficial.

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  2. 'Palabras perdidas'
    He disfrutado leyendo al poeta que ha escrito este texto. Gracias.

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  3. Fantástico, a pesar de la duda que me corroe sobre el origen de estos libros.
    "...después pensé en el dolor; en el dolor de las palabras perdidas"

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  4. Muy bonito. Muy pocas palabras pero para sugerir mucho.

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  5. Que pena de palabras perdidas,seguro que querian decirnos tantas cosas......

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  6. Posiblemente de la Iglesia Mayor Prioral?

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