lunes, 2 de mayo de 2011

De la lectura continuada

Pensaba en el acto conmemorativo de la mañana en la Academia de Bellas Artes con la lectura continuada del Quijote. Mientras, apoyaba la frente en el cristal del amplio ventanal y miraba la calle y la lluvia fina que la barría. Intentaba recordar una frase o una cita; sé que era de Gonzalo Torrente Ballester y que hablaba del valor literario del refrán y lo trataba como objeto estético. No lo conseguí, no sabía donde lo había leído y lamenté una vez más no haber tomado la oportuna nota. Eso me sucede por mi natural vehemente y torcido de impaciencias. Vino a mi mente otra vez el Quijote; pletórico de dichos, sentencias y refranes. Me separé del cristal y del vaho; tomé el segundo tomo, abaniqué sus hojas y leí al azar: «-Por tu vida, amigo, que se quede en este punto este negocio, que me parece muy áspera esta medicina, y será bien dar tiempo al tiempo; que no se ganó Zamora en una hora. Más de mil azotes, si yo no he contado mal, te has dado: bastan por agora; que el asno, hablando a lo grosero, sufre la carga, más no la sobrecarga.» Sonreí al ver la oportunidad del consejo: «No se ganó Zamora en una hora» que se aplica a todos los que se muestran desvelados porque las soluciones de algo se dilatan en el tiempo. Reconfortado por la ayuda cervantina, me senté dispuesto a seguir viendo -plácidamente- la lluvia caer y espantar así mis impaciencias.
                                                  


2 comentarios:

  1. Muchas gracias Ignacio por sacarme las primeras sonrisas de este día feo y lluvioso con tu articulito. Un montón de abrazos.

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  2. Pero Zamora no se gano en una hora,sino en siete meses que afortunadamente no son los que faltan para cambiar esa lluvia por el achicharrante sol del verano,asi es que¡¡¡¡VIVA LA PEPA!!!

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