domingo, 11 de septiembre de 2011

LA ÓPERA

Me atrevería a decir que muchos de ustedes son amantes de la ópera sin saberlo. Aquel que goce con cualquiera de las artes escénicas y además tenga algo de pasión por la música ya es un aficionado potencial a la ópera.

La ópera ofrece siempre algo interesante para todos aquellos que disfruten con la música, el canto, el teatro, la danza y las artes visuales, pues combina elementos de todas ellas. Se trata en realidad de una grandiosa síntesis.

¿Cuál es, entonces, el problema? No les quepa duda: los prejuicios. Todavía están muchas personas impregnadas de remotos prejuicios y piensan que la ópera es un divertimento de élites y de privilegiados. Tampoco crean que se trata de un arte para especialistas ni para nostálgicos. En un sentido muy general una ópera no es más que una obra de creación artística cuyo argumento se desarrolla más a través de la música y el canto que mediante el diálogo. En ellas, la acción concreta de las palabras en conjunción con la abstracción propia de la música proyecta una resultante de una excitante dimensión artística, a partir de esos instantes se genera un gran espectáculo y una experiencia emocionalmente sobrecogedora.

Libérense de prejuicios, acérquese a la ópera con oídos expectantes y atentos. Hagan un pequeño esfuerzo y se verán ampliamente recompensados.

Ahora le invitamos a escuchar La vergine degli angeli de la ópera de G. Verdi  «La forza del destino» interpretada por la gran soprano australiana Mirusia Louwerse con orquesta dirigida por el célebre director holandés André Rieu. El libreto es de Francesco Maria Piave, basado en la obra de teatro española “Don Alvaro o la fuerza del sino” de Ángel Saavedra, Duque de Rivas, y también en una escena de la obra de teatro Wallenstein Lager de Friederich Schiller. Esta ópera fue estrenada en el Teatro Imperial de San Petersburgo, en 1862, después Verdi revisó la versión y ofreció una nueva en La Scala de Milan, en 1869.


                               

Un amigo del 'blog' nos ha comentado que su afición a la ópera comenzó cuando vió este siguiente vídeo:



El día 13 de noviembre de 2009 en el Mercado Central de Valencia, la música empieza a sonar entre los puestos de frutas y verduras. Se trata de fragmentos de "La Traviata" de Verdi interpretados en pleno mercado. La emoción en los rostros de los compradores, asombrados ante la magia de la ópera, hacen que recuperemos la confianza en el buen gusto y el arte.

4 comentarios:

  1. Estoy completamente de acuerdo con el post. Sí te gusta la música es difícil que no te guste la ópera, la cual te absorbe y te lleva a otro mundo de sensaciones.
    También es verdad que mucha parte del rechazo que provoca este género se debe a los prejuicios que ciertos sectores sociales ( ¡los políticos, cómo no!) han querido imponer, alegando que es algo propio de clases ricas y por lo tanto alejado del pueblo. Y como siempre que la política se mete en algo, lo termina estropeando.

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  2. Magnífico y didáctico artículo sobre la tan denostada ópera entre los "no aficionados". Y oyendo a Verdi como telón de fondo gana indudablemente al más remiso. Enhorabuena

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  3. Me aficioné a la ópera hace pco tiempo viendo una peliculita de una actuación en el mercado de Valencia, que si lo queréis lo mando, desde entonces me encanta la ópera. Un saludo

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  4. Estimado amigo: conocemos el vídeo al que usted se refiere, y recordamos que es estupendo y emocionante, creemos que se interpretaba allí, en pleno mercado, "La Traviata" de Giuseppe Verdi, ¿es así? Lo vamos a buscar inmediatamente y lo vamos a añadir a la entrada. Muchas gracias por su colaboración y por aportarnos la idea.

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