martes, 25 de octubre de 2011

Violín (V)


Pieza esencial de toda orquesta es el violín, el más agudo entre los instrumentos de arco. La riqueza, la variedad, la extraordinaria calidad expresiva de su sonido, su caudalosa y profunda finura de matices, hacen del violín un elemento sustancial de toda orquesta y, por otra parte, esa misma excepcional suma de condiciones hace que el instrumento sea, aisladamente una creación individual de vida propia. Por ésta razón última, la música ha destinado al violín numerosas páginas, y son muchos los grandes maestros que buscaron, para la transcripción de sus melodías, la vida profunda y varia de este instrumento.


Revanastrón
Cómo antes mencioné, es el más agudo de los instrumentos de arco, el que logra adelgazamiento s más sutiles y prodigiosos. Esta finura de su sonido hace al violín singularmente apto para la expresión de sentimientos íntimos y profundos. El complejo mundo del espíritu en sus reacciones sentimentales, apasionadas y románticas puede encontrar una perfecta traducción en éste instrumento cuyo latido y cuyo temblor adquieren muchas veces, bajo la magia de un buen intérprete, emoción casi humana.

Su creación es relativamente moderna, aunque ya en tiempos muy anteriores hubiese instrumentos a los que, por sus características análogas, se puede considerar como antecesores del violín. Opinión generalizada es considerar a éste como sucesor del "revanastrón", instrumento indio del tiempo de Ravana, rey de Ceilán, en siglos anteriores a Jesucristo. Su construcción definitiva es del s. XVI, en Italia, y su nombre aparece mencionado por primera vez el año 1529, en una pieza de archivo encontrado en Francia. Gaspar de Salo, en aquel siglo, es el primer gran constructor italiano de violines. Las ciudades italianas -Brescia, Cremona rivalizan desde el primer momento en la construcción, y entre los siglos XVII y XVIII aparece la figura extraordinaria de 'Antonio Stradivarius' (nacido y muerto en Cremona, con más de noventa años). Rival suyo fue José Antonio Guarneri. El mundo de los intérpretes tiene también en Italia una prodigiosa vitalidad. Arcángelo Corelli -entre los siglos XVII y XVIII puede ser considerado, dentro del gran árbol genealógico del violín, como el verdadero fundador de esta fórmula lírica interpretativa. Junto a él, Vivaldi, Veraccine y Tartini. De pronto, en la segunda mitad del siglo XVIII, el nombre excepcional de 'Paganini': el virtuosismo sobre la escuela, lo personal sobre la técnica.
Las posibilidades expresivas del violín son fabulosas.

Pedro Salvatierra Velázquez
Concertista y profesor de Conservatorio

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