jueves, 5 de enero de 2012

CLARINETE (XV)



Este instrumento de viento se construye en madera, y su origen data del siglo XVII; se cree que fue el alemán Denner, de Niiremberg, quién inventó, como un perfeccionamiento del antiguo caramillo, a finales de aquel siglo. A mediados del XVIII comienza a ocupar un puesto importante en la orquesta. Mozart es el primer compositor que emplea el clarinete -con posibilidades y condiciones bien definidas ya- aprovechando sus muchos recursos.

Modificaciones y perfeccionamientos sucesivos han dado a este instrumento una gran variedad de matiz y de expresión. El contraste, la delicadeza, la intensidad, son admirablemente dichos por el clarinete, pieza indispensable en orquestas, bandas y todo tipo de agrupaciones líricas. (En las bandas ocupa el puesto que los violines en la orquesta). Mozart escribió especialmente par él. Berlioz dijo que era "la voz del dolor heroico", y a través de él expresó el sufrimiento de Andrómaca ante la muerte de Héctor, en La caída de Troya. Beethoven lo utilizó mucho. Weber sentía hacia él una profunda predilección. Los maestros rusos le confiaron el sentido colorista de sus obras. Wagner empleó también reiteradamente el clarinete. El mecanismo actual de éste -al que se ha llegado tras mejoras y evoluciones sucesivas- es mucho más complicado que el de la flauta y el oboe. Su técnica continuamente mejorada permite hoy al clarinete una variedad y calidad de sonidos de extraordinaria intensidad emotiva. Delicadeza y contraste, líneas melódicas rígidas, ágiles escalas cromáticas, trinos, arpegios, finos alardes líricos: todo ese encantador virtuosismo de la expresión musical es espléndidamente logrado por el clarinete en su primoroso juego de sonidos y matices.




La perfección hoy alcanzada por este instrumento permite lograr con él adaptaciones magníficas para las bandas civiles o militares, en las que desempeña el papel de los violines. Se construye generalmente, para estos conjuntos, en cobre. El repertorio de tales agrupaciones, antes limitado, ha podido ser ampliado extraordinariamente merced a la calidad técnica y artística de los clarinetes actuales. El grado de perfección alcanzado por este instrumento ha hecho posible la extensión y la difusión de grandes páginas musicales en auditorios a los que antes no llegaban.
Pedro Salvatierra Velázquez

Concertista y profesor de Conservatorio.

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