martes, 27 de agosto de 2013

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (130)

60 y más años…

En la primera década del siglo XXI, el 7% de los profesores de las universidades públicas españolas tenían más de 60 años. En los últimos años, el relevo generacional, tan pregonado por los distintos partidos políticos, comenzó a realizarse en muchas universidades públicas españolas con la fórmula de planes de jubilación anticipada. Mediante campañas propagandísticas se puso especial énfasis en conseguir que los ciudadanos pensaran  que no se trataba de un rechazo a la experiencia y la sabiduría de sus profesores “mayores”, dejando el sentimiento de no querer producir un tapón generacional. Esta medida tuvo como resultado, entre otras cosas, destruir más de cincuenta mil años de experiencia y conocimiento acumulados. En el tejido empresarial la situación es más alarmante resaltando además que según el INE, el 43,5% de las personas de 50 a 69 años que están cobrando una pensión y han abandonado el mercado de trabajo hubiera deseado seguir trabajando. 
En la actualidad los cargos políticos electos y directos superan los 79.000. Alemania con el doble de habitantes tienen casi tres veces menos, y Francia e Italia la mitad. Además en el hemiciclo del Congreso solo 31 señorías de los 350 que componen la Cámara, tienen menos de 35 años. El promedio de edad es de 53 años y, del total, el 18% superan los 60 años.  Parece que tenemos más políticos que policías, médicos, profesores, sin problemas de relevos generacionales.

Entre las propuestas recogidas por la Comisión Europea, 2012 a  en el Eurobarómetro del Año Europeo del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional, se menciona que  cada vez más adquiere cada vez mayor importancia el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores, que disfrutan de mejor salud, son más participativas y, por tanto, necesitan un rol en nuestra sociedad acorde a estos cambios, desarrollando políticas que animen a las personas mayores a permanecer activas en el mercado laboral y retrasen su jubilación.

No es de extrañar que los alemanes se pregunten por qué en España hay que incentivar a una persona mayor para que abandone su trabajo y ello les permita rebajar los costes. Las instituciones y las empresas alemanas valoran muchísimo la experiencia de las personas mayores de 60 años. El número de trabajadores de esta edad alcanzó un récord en los últimos años, donde las empresas valoran muy positivamente la experiencia acumulada. Este grupo de trabajadores son muy demandados como lo demuestra en incremento experimentado que ha sido de un 81,7%, o lo que es lo mismo cerca de setecientas mil personas en los últimos diez meses de 2012.


Como consecuencia nos encontramos con algunos indicadores alarmantes: Ningún campus universitario español alcanza los 200 primeros en el “ranking” de Shanghai, nuestras empresas tienen dificultades para encontrar mercados y tomarse un café que a cualquier ciudadano le cuesta una media de 1,18 euros, en la Cámara Baja, nuestras señorías solo pagan 0,80 € y nuestros jubilados mantienen económicamente a cientos de miles de familias, "La pensión de los abuelos" se ha convertido en un recurso esencial para la supervivencia de todos.

Se ha cambiado sabiduría, conocimiento, experiencia, actitud, compromiso, prudencia, sensatez,  etc., por, en muchos casos, pasear a los pequeños, viajes baratos a balnearios, bailes de salón, horas y horas delante de una obra pública interminable, en los menos a voluntariado en causas sociales y culturales, y en otros, por la satisfacción  de uno mismo olvidándose  del compromiso con la sociedad.

Qué hubiera pasado si a Einstein (76), Da Vinci (67), Newton (85) Galilei (77), Aristóteles (62), Darwing (73)… los hubieran jubilado a los sesenta años?

Emilio Botín (Banco de Santander), Amancio Ortega (Inditex), Juan Roig (Mercadona), César Alierta (Telefónica), Pablo Isla (Inditex), Florentino Pérez (ACS), Francisco González (BBVA), Antonio Brufau (Repsol), Isidro Fainé (CaixaBank), Isidoro Álvarez (El Corte Inglés): Los empresarios más influyentes en España, todos ellos con sesenta y más años.
Antonio Leal Giménez
Académico de Santa Cecilia

10 comentarios:

  1. Profundo. ?Por qué en otros países se valora tanto la experiencia?

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  2. Mi profesión Ingeniero Químico. Ahora soy experto en "cuenta cuentos". Tengo 58 años. Mis jefes estimaron que ya era mayor...

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  3. Espero que la Academia no cometa la torpeza de " jubilar " a más del noventa por ciento de sus académicos por tener sesenta y más años...
    Es increíble las cosas que nos pasan con tanto incompetente con poderes de decisión.Felicidad a la Academia por tener académicos tan magníficos.

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  4. La Academia progresa adecuadamente, que articulazo!!!

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  5. El jubilado es sabio, porque tiene esperiencia y sabiduría.

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  6. Todo es diferente aquí, y sobre todo un poco todo al revés, "Spain is different".
    Desgraciadamente.

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  7. En primer lugar deseo felicitar al autor por la oportunidad y pertinencia del artículo.
    Soy también un marginado de este "apartheid" singular de los mayores de 60 en España, un condenado al ostracismo. Afortunadamente nos hallamos en la bendita era de Internet y podemos seguir difundiendo nuestras experiencias y conocimientos a todo el planeta desde Web's, "blogs" o foros, como éste de la Academia Santa Cecilia.
    Es posible, que ahora mismo, todo se esté realizando de una forma desunida, desperdigada y deslavazada pero estoy muy convencido que, de aquí a poco, nos organizaremos mejor en toda España y se crearán estructuras que nos permitirán ser más útiles y productivos para nuestros conciudadanos volviendo a poner sobre el tapete nuestras posibilidades, nuestra experiencia y nuestro conocimiento.

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  8. En Alemania, inglaterra, los países nórdicos... Valoran mucho a las personas con experiencia. Aquí los mandamos a que vean obras. Que pena!!!

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  9. alberto boutellier28 de agosto de 2013, 10:17

    De una estimulante y lógica rigurosidad.

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  10. Felicidades a la Academia Santa Cecilia. Con académicos así pueden ser una referencia en Andalucía.

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