jueves, 7 de noviembre de 2013

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (141)

CUATRO ESCALONES
Han pasado más de treinta años desde que el Museo Municipal de El Puerto de Santa María abriera sus puertas con el objetivo de difundir los bienes arqueológicos, etnográficos y artísticos del Patrimonio Histórico de la ciudad. En la actualidad la sede provisional se encuentra en un antiguo palacio que perteneció a los marqueses de Candia situado en la popular calle Pagador, muy cerca de la Iglesia Mayor Prioral. En el mismo edificio se ubica la Centenaria Academia de las Bellas Artes Santa Cecilia que en el año 1973 le fueron cedidas parte de sus instalaciones para fomentar actividades culturales relacionadas con las ciencias, las artes y las letras. Desde entonces han pasado más de cinco mil alumnos para recibir enseñanza.

Cuatro altos escalones a la entrada del edificio son un claro ejemplo de cómo las barreras arquitectónicas lo hacen inaccesible e imposibilitan la entrada a personas con diversidad funcional.

Si nos adentramos en el edificio nos encontramos que, la accesibilidad a los baños y su adaptación para uso de discapacitados no existen. Tampoco es posible localizar dentro del museo, elementos ópticos u auditivos que fueran fácilmente identificables, y en ningún caso existen visitas guiadas.


Tradicionalmente en nuestra sociedad la participación de personas con discapacidad en los hechos culturales no se ha considerado como un objetivo preferente. Querer  en un evento cultural para la mayoría de las personas no supone ningún esfuerzo. Solo es una decisión: ir o no ir. Pero Alfonso y José María nacidos en El Puerto de Santa María hace ya más de cuarenta años, sentados en su silla de ruedas, como muchos otros, no han podido en este caso decidir. Saben que no pueden visitarlo ni tampoco acudir a las actividades que realiza la Academia.
Los cuatro escalones se lo impiden y están aburridos de tanto manifestarlo. Inmaculada y Manuel, tampoco podrán asistir a las clases de pintura y música que tanto les gustaría.

Desde estas líneas reclamo la igualdad de oportunidades. Creemos primordial el compromiso de la Administración Municipal a que sus dirigentes cumplan con las leyes, normativas, ordenanzas que en su momento de toma de posesión del cargo que hoy ocupan, juraron o prometieron que harían y que, en este caso, vulneran con grave perjuicio a este colectivo. La accesibilidad es un derecho esencial.

Sería una magnífica decisión que tanto los responsables municipales, como lateralmente los gestores de la Academia, como es su deseo, normalizaran esta situación. Es un recordatorio de la necesidad de apoyo a las personas que pugnan por una sociedad integradora. En este caso, a través de la cultura.
Antonio Leal Giménez
Académico de Santa Cecilia

6 comentarios:

  1. Para insistir en que la Academia es sufriente de dichos obstáculos, pero que no está en su mano eliminar las barreras, ni siquiera bajo el punto de vista presupuestario, que como se sabe, no dispone de recursos suficientes para afrontar el tema y que, según me consta, está muy concienciada.

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  2. La cultura, una vez más se convierte en un camino hacia la normalidad.Magnifico artículo.

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  3. Me ha entusiasmado, yo diría incluso que emocionado. La normalización es el fin que perseguimos.
    Gracias.

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  4. Yo fui alumno de D. Miguel Leveque y D. Ramón Zarco en la Academia. Incluso años después pasé largas temporadas subiendo hasta lo más alto del edificio, donde con Paco Teja ensayábamos las comedias de Muñoz Seca con el Grupo de Teatro Bellas Artes.
    Ahora sólo me queda mirar la fachada, y los recuerdos, porque su arquitectura no permite el acceso a quienes vivimos con alguna discapacidad motora.
    En esta coyuntura en la que el Ayuntamiento tiene previsto reubicar sus Delegaciones quizás habría que estudiar un traslado a un edificio que permite el uso y disfrute a todos por igual.

    Gracias nuevamente, Don Antonio, por erigirse en adalid en esta lucha que algunos quieren ver quijotesca, con tal de no desempolvar sus anquilosadas conciencias.

    Felicidades

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  5. Ya es hora de encontrar una nueva ubicación para esta institución. Sobran inmuebles municipales infrautilizados. No solo las personas que tienen alguna deficiencia motora, a los que se les priva ignominiosamente de utilizar unos servicios que pagan y no pueden disfrutar, también entramos los que nuestra una de nuestras deficiencias está en la edad, y ya no estamos en condiciones de aprender alpinismo para subir a la sala de modelaje. ¡Nueva ubicación para la Academia, que se puede, solo hace falta decisión política!

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  6. Nuevos tiempos, nueva ubicación para la Academia. Así personas como Alfonso podrán recordar tiempos pasados, pero por fin y lo que es más importante,podrán normalizar su vida cultural asistiendo y participando en las actividades que se programen.Gracias al Académico promotor, por su acertado artículo y por su especial sensibilidad en el tema.

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