domingo, 27 de abril de 2014

Música clásica del siglo XX: Federico Mompou

Federico Mompou (1883-1987) fue un compositor español, famoso por la extrema sencillez y refinamiento de sus composiciones para piano con una marcada influencia francesa. Mompou estudió piano en el Conservatorio del Liceo de Barcelona, pero en 1911 se trasladó a París atraído por las obras de Gabriel Fauré. Estuvo muy influido por Claude Debussy y Erik Satie. Mompou, que era conocido por su carácter estremadamente tímido, abandonó la carrera de concertista a temprana edad, y concentró toda su actividad profesional en la composición. Pasó su vida viajando entre París, su hogar musical, y Barcelona. Cuando estalló la I Guerra Mundial se estableció en Barcelona, pero en 1921 volvió a París, donde permaneció durante 20 años. En 1941 regresó a Barcelona. Fue elegido miembro de la Real Academia de San Jordi y de la Real Academia de San Fernando y Caballero de las Artes y las Letras. En su primera estancia en París, Mompou desarrolló un estilo propio de composición que él denominó «recommençant», caracterizado por una extrema simplicidad, el uso de melodías populares y un escaso desarrollo de los temas. Su objetivo era producir la máxima impresión sobre la audiencia con medios muy sencillos, casi mínimos. Sus composiciones se caracterizan por una pureza íntima y una extremada melancolía y refinamiento. Dentro de su obra destacan "Preludios" y "Canciones y danzas para piano" (1923-1966), "Impresiones íntimas" (1911-1914), "Combat del sonni" (1943-1948), y sobre todo "Música callada" (1959-1974). En 1963 publicó la que sería su partitura orquestal más famosa. Titulada "Improperios" (Improperia), se trataba de un oratorio de temática religiosa. Mompou era un miniaturista en sus obras, casi siempre breves y de una música relativamente improvisada. Su obra se ha descrito como "delicada" e "íntima". Se le ha situado también en el impresionismo musical y en el minimalismo, según sus propias palabras, era «un hombre de pocas palabras y un músico de pocas notas». Le sugerimos que escuchen la pieza «Cantar del Alma» de 1961.

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