martes, 17 de junio de 2014

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (171)

Respetar para sobrevivir

Vivimos un momento histórico que a veces la mayoría de nosotros, embebidos en el día a día, no somos capaces de asimilar o de valorar en toda su magnitud. La cuestión de la sucesión del rey, el separatismo catalán y vasco, la situación económica y social de una importante mayoría de españoles y otros temas se desarrollan a nuestro alrededor sin percatarnos que algo está cambiando y no para poco. Se apuntan nuevas formas de configuración del Estado, se radicalizan posturas y, en definitiva, nada ni nadie apuesta por un futuro incierto o, al menos, algo inseguro. Los partidos mayoritarios se deshacen y se rehacen sin tener claro cual debe ser su posición en la sociedad y sirven de comidilla para los listillos de siempre que pueden ser “más” o “podemos” ser menos. Lo cierto es que este país, lejos de seguir la norma Ignaciana de “en tiempos de tribulación, no hacer mudanza”, se ha lanzado a una vorágine de propuestas y supuestos que crean incertidumbre en los ciudadanos y temor por el futuro.

He utilizado la palabra temor a posta pues es lo que ciertos extremistas, sean del color que sean, están consiguiendo inocular en los habitantes de este país. Sin embargo piensa este comentarista que no se debe mirar el futuro con temor sino con la confianza de que los hombres terminamos adaptándonos a las circunstancias y a los nuevos tiempos con una capacidad asombrosa. Vendrán nuevos gobiernos, nuevas instituciones, nuevas crisis y nuevos periodos de expansión y nos adaptaremos a todos ellos como tan solo el ser humano es capaz de hacerlo.



La Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia es un buen ejemplo de cómo los cambios no afectan a las instituciones si sus objetivos están acordes con las necesidades del hombre y se respetan los posicionamientos de cada uno y de cada momento histórico que nos toca vivir. Dos monarquías, dos dictaduras y una república han sido vividas por esta institución y ha sido gracias al respeto entre sus miembros que ha conseguido sobrevivir a todas ellas. Todo un ejemplo para los tiempos que corren.
                                            Juan Gómez Fernández
Académico de Santa Cecilia

1 comentario:

  1. alberto boutellier17 de junio de 2014, 10:50

    Interesante artículo en el que se hace hincapié en: vorágine, respeto, circunstancia y supervivencia. Buenos y certeros mensajes; lo difícil es que, de la coctelera nacional, salga la combinación justa, para que todos podamos convivir.

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