sábado, 12 de julio de 2014

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (175)

Ciclo de Conferencias sobre Blas de Lezo

La Academia de Bellas Artes Santa Cecilia ha programado un ciclo de tres conferencias sobre el Teniente general Blas de Lezo, vencedor de una potentísima fuerza inglesa en la defensa de Cartagena de Indias en 1741.

El pasado martes se disertó sobre su vida como marino. El martes 22 se hablará de la defensa heroica de Cartagena de Indias. Hoy día 15, se mostrará como discurrió el comercio naval con las posesiones españolas en América, que fue el motivo principal del conflicto armado entre España e Inglaterra en 1739. Guerra llamada del Asiento, o vulgarmente, Guerra de la oreja de Jenkins.

La Corona española había puesto en marcha un monopolio comercial con las Indias, que transcurrió durante el siglo XVI sin apenas contratiempos y de forma ascendente, gracias a la explotación de las minas de plata recién descubiertas. Pero al asentarse las naciones europeas (Holanda, Inglaterra y Francia) durante el siglo XVII en aguas del Caribe, el comercio ilegal con los enclaves españoles fue en aumento. La Marina española, que como el resto de la nación se encontraba en un declive económico profundo, no disponía de los medios para frenar este contrabando, que dañaba los ingresos de la Corona y los de los comerciantes andaluces, que enviaban sus mercancías en las flotas regulares, pero gravadas con unos impuestos que encarecían sus productos en un tercio de su valor.

Se produjeron algunos abusos en la represión de este contrabando y los ingleses perjudicados, reclamaron a su Corona compensaciones por los embargos de buques y mercancías, que España no consideraba procedentes. La tensión subió en el siglo XVIII cuando la oposición parlamentaria apoyada por comerciantes afectados pidieron la declaración de guerra. Y aquí aparece el capitán Jenkins, que mandaba un buque contrabandista, al que el capitán español que lo capturó cortó una oreja como escarmiento y que los parlamentarios británicos utilizaron para provocar la guerra. La Convención de El Pardo de 1739 trató sin éxito de buscar la paz mediante el intercambio de compensaciones económicas.



Inglaterra, apoyada en una flota muy superior a la española, pretendía la rebelión de los criollos y lugareños, ofreciendo un comercio libre donde Inglaterra reemplazaría a España. Con la conquista de Cartagena de Indias se perdería la conexión del virreinato del Perú con el de Nueva España y el comercio español con Sudamérica se reduciría considerablemente. En paralelo, la flota del almirante Anson atacaría los enclaves chilenos y peruanos tratando de formar una pinza sobre Panamá, mientras el almirante Vernon llegaría al istmo en Portobelo. Afortunadamente, gracias al valor y la astucia del teniente general Blas de Lezo, la brillante defensa de Cartagena de Indias dio como resultado un desastre completo para la Armada británica, que tuvo que retirarse con enormes pérdidas humanas y materiales. La derrota cayó en Londres como una bomba. Tal es así, que el rey inglés Jorge II prohibió a los historiadores toda mención de lo ocurrido, bajo pena de muerte.
Enrique Tapias Herrero
Licenciado en Historia


1 comentario:

  1. MARAVILLOSA CONFERENCIA DON ENRIQUE,ES FANTASTICO TENERLE POR TRES VECES SEGUIDAS EN LA ACADEMIA, SOMOS MUY AFORTUNADOS POR SU PRESENCIA EN LAS TRES CONFERENCIAS, MARIA JOSE.

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