sábado, 8 de octubre de 2016

CINE (UN MONSTRUO VIENE A VERME)

“UN MONSTRUO VIENE A VERME” 
                                             
                                              
Se esperaba con expectación en San Sebastián la película de J.A. Bayona y la verdad es que no decepcionó.  La historia es muy sencilla: Un niño de 13 años se enfrenta a la enfermedad de su madre con la ayuda de un monstruo que le visita por las noches.  El niño lo interpreta Lewis McDougall, la madre, Felicity Jones, la abuela, Sigourney Weaver y el monstruo Liam Neeson aunque podría haber sido otro cualquiera porque para el espectador no es mas que un gigantesco árbol dotado de vida.

En realidad es un cuento, una historia fantástica repleta de ternura que se enfrenta al problema del temor a enfrentarse a la verdad, a la realidad.   La inclusión en la historia de los cuentos que el árbol le cuenta al niño, explicados de manera totalmente diferente a como se viene contando el argumento, como paréntesis irreales, imaginativos o mágicos dentro del argumento, deteniéndolo y haciéndonos pensar en su verdadero sentido, nos mantiene en un estado de credulidad-íncredulidad, en una duda constante sobre la verdad o no de lo que estamos viendo.   Tiene mucho de Spielberg del que Bayona se confiesa admirador absoluto y en ciertos aspectos recuerda a “El laberinto del fauno”, de Guillermo del Toro. Según nos decía Bayona en la  presentación a los medios después de la proyección, “la verdad puede ser muy dura de escuchar o de enfrentarse a ella”. El director de “Lo imposible” y “El Orfanato” y la protagonista de “Alien”, Sigourney Weaver, fueron recibidos en olor de multitud en la sala de prensa tras la proyección: “Pensé en Sigourney para este papel de abuela, después de verla en un telefilm como la bruja de Blancanieves que era justo lo que buscaba para esta historia”, contaba entre risas Bayona.  Por supuesto, el papel de la actriz tiene otras connotaciones mucho mas profundas que hacen que su personaje experimente un cambio a lo largo de la película cuando el espectador va conociendo todos los entresijos de la historia.  Según el director, una de sus preocupaciones al trasladar a la pantalla la novela de Patrick Nees, era la reivindicación de la fantasía como elemento indispensable para entender el mundo real: “ La realidad, a veces –nos decía- es una sucesión de hechos sin sentido y lo que hacen las historias que cuentan la literatura o el cine, es buscarles ese sentido”. El reto de la película era no confundir al espectador ante los distintos problemas planteados, como el cáncer o el acoso escolar y también ante la verosimilitud o no de la realidad del monstruo, un árbol milenario, como representación de la Naturaleza, que cobra vida y se acerca al protagonista para ayudarle a sobrevivir en un momento dramático de su existencia.



Patrick Ness, el autor de la novela en la que se basa la película, presente también en la rueda de prensa, decía que detrás del descubrimiento de la verdad del que hablaba Bayona, estaba el paso de la infancia al mundo adulto, “ese momento –decía- en el que comprendes y aceptas que eres un individuo complejo, una persona, con emociones y sentimientos contradictorios”.  Por su parte, Sigourney Weaver decía en la misma rueda de prensa, que “las mujeres sabemos que somos fuertes, que somos el ligamento que mantiene unido al mundo. Todo lo que he intentado es presentarlas tal como somos, con nuestros momentos de desesperación pero incapaces de sentarnos a esperar a que venga un hombre a arreglar las cosas”.
Jesús Almendros Fernández
Crítico de cine, socio colaborador de la Academia

No hay comentarios:

Publicar un comentario