martes, 2 de mayo de 2017

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (308)

MI FILOSOFÍA

La vida y lo infinito

En cuanto a la vida, es muy simple. Solo hay que intentar ser feliz y hacer feliz a los demás o por lo menos a los que te rodean. Hay cosas que funcionan bien, cosas que funcionan, cosas que funcionan mal y otras tantas que simplemente no funcionan. Así cada uno decide por su propia cuenta, si es de los que les gusta que las cosas funcionen bien, mal o simplemente de los que gusta de romper cosas.

La vida normalmente comienza como un sueño, luego maduras, y te despiertas. Empiezas a ver su complejidad, se suele caer en esta etapa en un momento de pesimismo, pero no hay que caer mucho tiempo en esta faceta, puesto que no es muy saludable.

La vida es bonita si no se le tiene miedo, como decía aquel. Es dura, está llena de injusticias y hay que luchar por cambiarlas o por lo menos, ser conscientes de ellas y no permitirlas o dejarlas que sigan por ese camino. ¡Hombre! se puede respetar a la persona que no quiera pasar su vida intentando cambiar las cosas, pero no es lo más recomendable puesto que esto tampoco es saludable.

En el tercer milenio debemos observar que la vida es reflejo de nosotros mismos, si hay inmundicia, avaricia y demás adjetivos peyorativos es porque, en parte a veces pecamos de ello. Supongo que por esto el mundo es tan difícil de que sea perfecto, puesto que hasta las mentes que mejor intentan vivir en la vida, suelen caer en las bajezas. Es natural, hasta la naturaleza comete errores, de hecho, permitió que apareciéramos.

Por otro lado, todo es infinito; la verdad, la mentira, lo malo, lo bueno, los sueños, la lucidez, es por eso por lo que seguimos funcionando, porque no tenemos fin en sí mismo. Y si no hay fin, tampoco debió de haber principio. Nos empeñamos en darle un principio y un fin a la vida y no somos capaces de llegar a la simple conclusión de que somos un límite con tendencia al infinito. Pero, también es cierto que el ser humano como animal aburrido, necesita de estas incógnitas como motor, para mover la pasividad.
Entonces, no es tan difícil vivir la vida. Lo realmente complejo es decidir cómo vivirla en cada momento. Puesto que un camino infinito, siempre cansará más que un camino con una meta limitada. Por este motivo, debemos plantearnos metas, así vamos poco a poco avanzando por ese limite con tendencia al infinito.

La vida es bonita, tiene luz y tiene oscuridad, lo importante es servir como candil para aquellos que no logran ver con claridad, pero para otros… puede ser otra cosa.
Manuel Gago Gaztelu
Socio colaborador de la Academia

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