domingo, 11 de junio de 2017

EL MUNDO DE LA MÚSICA. CAPÍTULO VI (2)

La música del Barroco (El Rococó)



El  Rococó, un movimiento artístico, surgido en la corte francesa a la muerte de Luis XIV - el rey Sol, al que se le considera, más que una transición gradual entre el barroco y el clasicismo, una extensión francesa del Barroco, comprendida entre los años 1715 y 1760. Este periodo se caracteriza por el cultivo de los placeres de la vida, el gozo y la alegría. Sus maneras más ligeras, íntimas y refinadas equivalen a un reblandecimiento de las formas barrocas.
En música se le designa a menudo como << estilo galante >> ya que tiene su origen en las galanterías de los clavecinistas franceses. Se desarrolló al margen de la música barroca, como reacción a la pompa  y  majestuosidad de los géneros aristocráticos.  Su expresión, más aérea e íntima, se caracteriza por la elegancia melódica y formal, y por una estructura ligera y homofónica – melodía y acompañamiento – unida a escasos cambios de acordes. El estilo galante, de tendencia a lo agradable de la música social culta, tenía sus fuentes y su fundamento en lo decorativo y festivo para no perturbar al auditorio con emocionantes descripciones o dramatismo apasionado.La mayor parte de la música de este estilo se componía para diversión de la corte y de la nobleza. Sus formas favoritas fueron el divertimento - música ligera en forma de suite - y la serenata, composición instrumental, más bien frívola y festiva, para ser cantada al aire libre, que se limitaba a embellecer la ocasión y hacerla más placentera.
         A principios del siglo XVIII, se hizo notar el virtuoso instrumental en los conciertos públicos con programas variados, en los que intervenían instrumentistas y cantantes contratados especialmente para ellos. Los más antiguos y representativos de estos conciertos fueron los <<Musikverein>> de Leipzig,  más tarde llamados <<conciertos Gewandhaus>>; los<<Concerts spirituels>>de París;  los de la <<Academy of Ancient Music>> de Londres, y las <<Audiciones de los oratorios>> de Händel.
         A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, una tendencia más sentimental, estrechamente unida al movimiento literario <<Sturm und Drang>> (Tormenta e Ímpetu)  y con la <<Vuelta a la Naturaleza>>, tendencia romántica predicada por Rousseau, empezó a sentirse en la música y en las demás artes. Poetas, pintores     y músicos repudiaron el frívolo estilo rococó para tomar como modelo el formal    y equilibrado arte de la Antigüedad. Otro Renacimiento: el Clasicismo.



A Haydn y Mozart se les considera que pertenecen tanto al rococó como al clasicismo, mientras que Beethoven pertenece por completo al clasicismo.
Academia de Santa Cecilia
NOTA:
Decíamos, en nuestra entrada anterior; al final del barroco entramos en una nueva época: el Rococó. 
Tuvo su mayor florecimiento en Francia. Sirvió para representar los ideales ilustrados, llenos de claridad y naturalidad. Tendía a lo agradable, al entretenimiento, los argumentos eran sencillos y sin complicaciones; incluso el acompañamiento tendió a ser liviano lo que hacía resaltar la línea melódica.

En este arte se consideraba fuera de lugar y de mal gusto los extremos de emoción expresados, con tanta frecuencia, en el periodo barroco, mientras que se cultivaban y apreciaba el ingenio, el encanto y el sentimentalismo. Era, pues, un arte artificial, de simulación, para contrarrestar al arte más formal y rígido de la época anterior.

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