lunes, 12 de agosto de 2013

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (127)

V Centenario del Descubrimiento de Florida

Domingo de Resurrección de 1513. Hace veintiún años que los españoles se han asentado en el Caribe. Las aguas hasta entonces tranquilas del Atlántico americano bullen con la actividad de las constantes expediciones que se desparraman de norte a sur del golfo de México. Faltan algunos años, seis, para que Hernán Cortés llegue al valle de México y ciento siete para que los británicos se establezcan  en Virginia.


Tres navíos han partido desde Puerto Rico. Al mando, Juan Ponce de León. Había llegado a América, probablemente, en 1493 en el segundo viaje de Colón. Con seguridad, participa en 1502 en la conquista de La Española y en 1508 en la de Puerto Rico, siendo el fundador de la actual capital de San Juan y su primer Gobernador.


Este ambicioso y tenaz explorador sabe que al norte de Cuba hay otros territorios inexplorados, y se hace a la mar, navegando hacia Bahamas. El lugar preciso donde desembarcaron no está claro, pero al poco volvieron a embarcar rumbo al sur y, tras rodear la península, rumbo norte, lo que llevó a Ponce de León a creer que estaba ante una gran isla,  decide regresar a Puerto Rico. Un año después, en 1514 recibe el título de Adelantado de la Florida.

Pero Ponce de León tardará varios años, hasta 1521 en comenzar su proyecto colonizador. Con dos barcos, en los que viajaban alrededor de 200 colonos, religiosos, animales y  aperos, desembarcó en un lugar en el que los indios los recibieron a flechazos. Él mismo recibió una herida en el muslo que se infectaría rápidamente.  La expedición, fallida, regresó a Cuba y allí falleció en el mes de julio.

El Adelantado de la Florida no supo nunca que había descubierto las tierras que con el tiempo, y muchos avatares políticos,  formarían parte de los Estados Unidos, y su gesta significó el comienzo de una presencia hispana que se prolongó durante más de 300 años desde Florida hasta  California y de allí hasta Alaska.
Tras su muerte, muchas expediciones se aventuraron a las tierras del norte, fueron un fracaso.  En 1565, Pedro Menéndez de Avilés fundó la primera ciudad de los actuales Estados Unidos, San Agustín de la Florida, the oldest city. Muchos habitantes de la Florida actual sienten con orgullo sus raíces españolas. Por el contrario,  en España pasa desapercibida, olvidada la gesta de los descubridores de hace 500 años. 


Parece que, mientras otros países se enorgullecen de su Historia, en el nuestro las gestas del pasado tienden a enjuiciarse con los ojos del siglo XXI.  La conquista de América tiene luces y sombras, pero olvidando el pasado no conseguimos más que convertirnos en un pueblo inculto.
Carmen Cebrián González
Académica de Santa Cecilia

1 comentario:

  1. Magnífica lección de historia. Olvidar la historia es la mejor forma de perder la propia identidad, y como dice Carmen, convertirnos en un pueblo inculto.
    Alberto B.

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