Y sigue lloviendo...
Autor del cuadro: John Constable El efecto que produce la lluvia cuando cansina e impertinentemente no cesa… y es como si el día no fuese a avanzar nunca, porque esta lluvia, con su sordo machaqueo, lo enmarca todo en un bajo y continuo gris que no se acaba. Cada vez el día es más gris y es más lluvia… y este peso, -fascinantemente rítmico- por leve que sea, agacha y acobarda y, como quien no quiere la cosa, está acabando por agotarme. Cielo a corderos, agua a calderos. Predicción meteorológica popular española que indica que cuando el cielo presenta nubes blancas, pequeñas y esponjosas —altocúmulos, llamados “corderos” o “borregos”—, es señal casi segura de que lloverá intensamente, en gran cantidad, a calderos. Estos recuerdos surgen al pasear por las calles de mi pueblo —siempre seductoras— bajo una lluvia ligera: un precioso reencuentro con sensaciones tan familiares, acompañadas de una dulce melancolía y de recuerdos juveniles. Todo ello se sitúa a caballo entre la felicidad y el ...