La soledad conectada del hidalgo moderno
Ayer tuve el honor de visitar la sede de la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan para transmitir mi felicitación a su Junta Directiva. El motivo lo merecía: el grupo editorial Sial Pigmalión les ha concedido el Premio Escriduende 2026 al Mejor Proyecto Cultural por su labor en favor del reconocimiento del legado de don Quijote y Sancho Panza como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Una distinción que no solo honra a los personajes inmortales de Cervantes, sino que sitúa a Alcázar de San Juan en el centro de la defensa de uno de los mayores patrimonios literarios universales. Después de compartir ese momento, me senté en una terraza de la Plaza de España. Allí presencié una escena cotidiana que me llevó a reflexionar sobre la extraordinaria actualidad de los personajes cervantinos. A una mesa cercana llegó un grupo de personas mayores. Lo natural habría sido escuchar conversaciones, bromas o recuerdos compartidos. Sin embargo, el primer gesto colect...