La soledad del mar y del alma en Soledad de Juan Ramón Jiménez
Esta imagen (creada por IA) sugiere visualmente las olas que se rompen sin cesar, pero también simboliza algo más íntimo: la fractura interior del poeta. Cada ola que se quiebra es como un pensamiento que irrumpe, una duda que hiere, una emoción que no encuentra reposo. SOLEDAD. (de Diario de un poeta recién casado) En tí estás todo, mar, y sin embargo, ¡qué sinti estás, qué solo, qué lejos, siempre, de ti mismo! Abierto en mil heridas, cada instante, cual mi frente, tus olas van, como mis pensamientos, y vienen, van y vienen, besándose, apartándose, con un eterno conocerse, mar, y desconocerse. Eres tú, y no lo sabes, tu corazón te late y no lo sientes... ¡Qué plenitud de soledad, mar solo!. En 1916, Juan Ramón emprendió un viaje a Estados Unidos para casarse con Zenobia Camprubí en Nueva York. Este acontecimiento vital coincidió con un momento de crisis y transformación personal. Durante la travesía y la estancia en América, el poeta fue escribiendo los textos que conform...