LA “SIXTINA” EXTREMEÑA
No estábamos acostumbrados a aquellas carreteras, de poca anchura y de curvas, cercada de olivos y encinas. A uno u otro lado siempre había un barranco. Íbamos, quizás, a más velocidad de la aconsejada y a veces el corazón nos daba brincos. Al llegar al cruce en donde estaba la estatuilla de un lobo negro debíamos girar a la derecha y seguir una vía, aún más estrecha, que se ajustaba al monte. En realidad no eran muchos kilómetros y el paisaje muy hermoso, el de las primeras irregularidades de Sierra Morena. Muchos olivos estaban entrelazados, por las copas, con mangueras negras que les proporcionan, gota a gota, agua. Era como una tela de araña entre árbol y árbol. Estamos en la provincia de Badajoz, al sur, en Fuente del Arco y lindando con la Sierra Norte de Sevilla, cerca de Guadalcanal y Alanís. Pronto llegamos a una amplia explanada en la que podíamos aparcar; la ermita estaba allí, al lado: Nuestra Señora del Ara . Deliciosos contrastes entre la fresca arquitectura ...