viernes, 24 de octubre de 2014

TODO UN SEÑOR

Había pasado más de un cuarto de siglo XIX cuando nace uno de los personajes más insignes de nuestra ciudad, José Luis Albareda y Sezde (1828–1897), en una España que seguía siendo predominantemente agrícola y donde de manera lenta y tardía se introducía la Revolución Industrial. Poco a poco las ciudades se urbanizan,  con alumbrados y con nuevas y estimulantes actividades como teatros, periódicos y tertulias donde se comentan las noticias más impactantes. 

En esa sociedad se desenvuelve José Albareda, primero en nuestra provincia para pasar a Sevilla, donde la situación de la familia empeora obligándolos a marchar a la capital. En Madrid Albareda sabe desenvolverse gracias a su oratoria, a su buen talante y a sus ganas  de superación.  Se introduce en los círculos periodísticos y llega a colaborar en algunos como en Las  Novedades, que le sirve de base y entrenamiento para posteriores aventuras mediáticas como dirigir  El Contemporáneo,  medio donde colaboraba otro ilustre personaje andaluz, Gustavo Adolfo Bécquer.  Su capacidad aventurera le llevará a fundar la Revista de España en el año 1868, de contenido político e intelectual y que propugnaba la liberación política de nuestro país.  Revista importantísima que contó entre sus filas de colaboradores  a personalidades  como Emilia Pardo Bazán, Cánovas del Castillo, Giner de los Ríos, Urbano González Serrano, Ramón de Campoamor o Benito Pérez Galdós.  Éste último, que llegaría a ser el director de la Revista de España,  mantuvo una estrecha amistad con José Albareda a tal punto que relata en sus Memorias de un desmemoriado que fue Albareda quien le sugirió el nombre de "episodios nacionales" para titular las obras de historia novelada de la España del siglo XIX.

Su espíritu inquieto y comprometido le impulsa a entrar en política.  Su carrera representativa se alarga en sucesivas elecciones y  siendo miembro del Partido liberal consigue en 1863 obtener por primera vez  acta  de diputado por Cádiz, que luego se prolongaría representando a otras circunscripciones (Sevilla y Alicante). En 1887 consigue ser senador por Sevilla y ya en 1893 es nombrado senador vitalicio.  Fue ministro de Fomento durante el reinado de Alfonso XII y de Gobernación durante la regencia de María Cristina.   Su trayectoria política se expande al ocupar  los cargos de embajador en el Reino Unido, Francia y Holanda.

Un dato curioso e importante  que retrata el compromiso por las libertades de Albareda es que siendo Ministro de Fomento repone en su cátedra al filósofo, pedagogo y ensayista Francisco Giner de los Ríos fundador y director de la Institución Libre de Enseñanza e igualmente rehabilita a Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón compañeros de Giner de los Ríos  en la fundación de la Institución Libre de Enseñanza en 1876.

José Luis Albareda Sedze, un hombre de su tiempo, comprometido, osado y casi temerario, que le gustaba presumir ser del Puerto.  Y así en   un ABC del 2 de marzo de 1934 parece en una crónica una relato sobre nuestro protagonista contada por un tal Sr. García Sanchiz: “….que narró con su acostumbrada elocuencia una anécdota en la que intervinieron la que fue Emperatriz de los franceses, Eugenia de Montijo, y un mocito andaluz, que fue luego político eminente José Luis Albareda. Cuando Albareda era solo José Luis, el del Puerto, tuvo un noviazgo con Eugenia de Montijo. Destrozada ésta y nombrado Albareda embajador de España en París, un periódico dio la noticia de que el nuevo embajador había sido amante de la ex Emperatriz. Albareda rechazó indignado tal suposición y algún tiempo después recibía de Londres un papel de la anciana ex Emperatriz dándole las gracias por su caballerosidad. Albareda, al morir, pidió que lo enterraran con aquellas letras amadas."

José Luis Albareda y Sedze, político, periodista, embajador… y todo un caballero. 

Rocío Pérez Izquierdo
Colaboradora de la Academia

5 comentarios:

  1. Muy interesante, ya se algo del personaje de otra calle del Puerto de una forma breve y fácil de meter en mi memoria.

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  2. Me ha encatadola historia de este señor Rocio ! Señor y caballero!

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  3. Son muy importantes estos escritos sobre nuestros personajes, me gustaría que se siguieran escribiendo.

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  4. Importante aportación para conocer nuestra historia, a través de la nomenclatura de nuestro callejero.¡Hay tantos personajes de los que nos gustaría conocer quiénes fueron...! Por ejemplo: ¿Que personalidad se esconde detrás de "VALDÉS" vía importante de nuestra Ciudad? ¡Rocío, adelante!

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  5. Rocío, gracias por ayudarnos a conocer personajes ilustres de nuestra ciudad.

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