martes, 2 de febrero de 2016

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (249)

RÁFAGAS DE INSPIRACIÓN

Mandala: Dibujo circular que representa las fuerzas 
que regulan el universo y que sirve de apoyo a la meditación

Estas reflexiones, algunas copiadas y modificadas para hacerlas coincidir con mi vida interior y otras creadas, son el fruto de unos meses de trabajo recopilando lecturas, desde que supe que tenía que escribir un texto para la sección “Encuentros en la Academia”. Reflejan mi escepticismo,  al tiempo que manifiestan, mis sueños y esperanzas, mis conflictos y dudas.



¡Originalidades, imposibles!  Nada se crea. Todo se transforma. Y mi originalidad, cogida a mi ser como con imperdibles.

  Soñé que, mis ideas eran mías, que mis ideas surgían en mi mente como por arte de magia o encantamiento. Que rara y difícil resulta la creación original.

  Soñé que, todo mi ser estaba compuesto en tono de amor y en clave matemática.

  Soñé que, al fin, lograban coordinarse cuerpos y almas.

 Soñé que, me enfrentaba a  la Sonata para piano número 14 de Ludwig van Beethoven y que, lograba superar prueba tan laboriosa. Y mis dos personas interpretaron el Claro de luna al unísono.

 Soñé que, el “fa” era el “mi sostenido”. Mi manía de buscar lo que nunca ha existido.

  Y, al recordar los sueños, se me saltan las lágrimas.

  Pero, ¿Quién ha dicho que es sueño la vida? Si así fuera, sería divertida.

 Y, lo que, al fin, me despertó, no fueron las gotas de agua de lluvia, sino los segundos que marcaba el reloj.

 Todos tenemos nuestro jardín secreto…y nuestro paraíso perdido.

 ¡Simetría cósmica! Sí, sí, “todo es un mandala”…

 Lo malo de saber lo que quieres es no llegar a conseguirlo.

 Y, “el mirlo” blanco o negro, es mirlo.

 ¿Dónde estás amor?   Responde… Y, cuando te encuentre, ¿quién será el que busca y el que encuentra?

 Y, en mi mente anida el verbo. Y, lo engalano para el vuelo.

 La palabra justa no suele ser grata. Y, la palabra grata no suele ser justa.

 Y entre tú y yo, la palabra justa junto a la desproporcionada. ¡Ay!,  lástima que la palabra desvirtúe la idea.

 Nadie es adivino. Ningún actor de la tragicomedia de ésta vida, conoce el guión. 

 Nadie conoce su destino. Y, yo, indeciso y a solas.

Creo que, nada es patético o trágico sino, sencillamente emocionante.

 Lo apasionante de cada ser, en cada instante.

 ¡Ay!, me vendió mi amigo, sin recibir pago alguno. Sí, amigo, sí,  a pesar de ser dueño de mis silencios.

  A todo busto, sea cual fuere, lo sustenta un pedestal.

 Es preciso saber prescindir de lo superfluo y de lo esencial. Todo está ahí, formando parte de una totalidad incuestionable. Todo importa, aunque haya cosas en apariencia, absurdas y carentes de sentido y lógica.

 ¡Fantasmas, no empecéis! Y mi reloj, quizás por prudencia, se niega a dar las seis.

 Y, en mis postrimerías, es cuando decido construir la estructura de nuevos conocimientos y experiencias.

  Comenzad a minimizar lo material. Comenzad a limpiar “todos los cuernos de la abundancia”, para poder tocar con ellos los sones triunfales del juicio final.

Gonzalo Díaz Arbolí
Académico de Santa Cecilia

9 comentarios:

  1. Bonitas y dubitativas reflexiones que reflejan la levedad de nuestra esencia

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    1. ¡Ufffff! ¡Que barbaridad! Me he quedado sin palabras. Que certeras reflexiones, que profundas, que bellas frases y que hermosos pensamientos. ¿Pesimistas quizás?. No, simplemente sinceras.

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  2. Reflexiones y dudas que todos tenemos. Bien expresadas, Gonzalo. Te estás volviendo poeta...¿o lo has sido siempre?

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  3. alberto boutellier2 de febrero de 2016, 10:44

    Sólo cuando se conjugan grandes dosis de sensibilidad, y la misma proporción de humildad y sencillez, es posible, a veces, regalar estos pensamientos, aunque nos dejen un cierto regusto a catarsis espiritual, pero con inmensos deseos de aprovechar lo que nos resta de incierto futuro, en ajustar nuestro complicado puzzle neuronal o, tal vez, “escuchar” el grito del alma. ¡Enhorabuena! Gonzalo, amigo.

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  4. Amigos, hermano.¿Cuál es la diferencia? Muchísimas gracias, sois muy generosos.

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  5. Estoy impresionado por el contenido, la belleza y la sensibilidad de estas reflexiones.

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  6. Parafraseando a Ángel González cuando decía: "Si yo fuese Dios / y tuviese el secreto"... Yo también desearía, Gonzalo, ser Pericles y tener estos hermosos pensamientos, para ordenarle a Fidias que, en las metopas del friso del Partenón, entre triglifo y triglifo, los grabase allí con su cincel, para goce y disfrute de los privilegiados que tuviesen la utópica emoción de soñar con la incorporación de los mismos a su talento y creatividad.
    He disfrutado enormemente con su lectura y sé que los volveré a leer

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  7. Me gustan mucho estas reflexiones. No se suele pensar tanto el interior de cada uno.Vamos a lo fácil y superficial.

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