martes, 31 de mayo de 2016

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (264)

En el Ecuador. Y España, ¿qué?

Tenemos reciente el recuerdo del olvido culpable de nuestro país de la histórica victoria de Blas de Lezo en la defensa de Cartagena de Indias en 1741 frente al asalto de 'la mayor flota de todos los tiempos', no sólo hasta entonces -superior a nuestra Invencible- sino hasta el desembarco en Normandía, mandada por el almirante Edward Vernon que supo presentarla ante el mundo como una gran victoria mientras nuestro virrey en Nueva Granada -¿por celos?-, Sebastián de Eslava, ocultaba el sensacional triunfo del almirante español  y pocos meses después su cuerpo y su tumba.

            Ahora hemos leído, en crónica enviada por Soraya Constante desde Quito, en El País, 8.4.2016, p. 48, la noticia relativa a la celebración de los 280 años de la 'primera misión geodésica', afirmando que esta conmemoración ha constituido un pretexto "para recordar la historia común de Ecuador y Francia" de tal manera que la actual "expedición al Chimborazo fue un primer paso, pero la Embajada de Francia en el país andino ha planificado actos conmemorativos [coloquios científicos, jornadas pedagógicas en escuelas y exposiciones sobre la reconstrucción socio cultural y científica de las misiones francesas a territorio ecuatoriano] hasta julio". Podemos preguntarnos, una vez más: ¿Y, España qué?

           
Conviene recordar unas cuestiones básicas relativas a aquella primera gran expedición científica de la historia, la expedición geodésica al Ecuador de 1735-1744.

           
Primero. La idea de aquella expedición geodésica para conocer la forma y tamaño de la Tierra correspondió a Louis Godin quien la propuso a la Académie de Sciences de París que la aceptó, de modo que el rey de Francia solicitó al de España la autorización para que se realizara en nuestro Virreinato del Perú, Audiencia de Quito. Así se organizó y sobre todo se desarrolló como expedición conjunta franco-española.

        Segundo. La expedición, que duró prácticamente diez años, constituyó un absoluto fracaso por variadas razones.

            1) Las tensiones internas entre los responsables científicos franceses Louis Godin, Charles-Marie de La Condamine y Pierre Bouguer, tensiones que explotaron antes de atracar en distintos puertos del actual Ecuador, relativas al lugar elegido para asiento y mediciones (costa o cordillera) y de tal manera que (¡en aquellos tiempos!) llegaron a Quito por diferentes caminos desde la costa. Enfrentados continuaron durante su larga estancia en la América española.

            2) El fracaso humano quizás fuera menor que el propiamente geodésico ya que una expedición científica complementaria a Laponia concluyó sus trabajos en 1738 confirmando lo esperado, la Tierra está achatada por los polos: "Newton tiene razón frente a Descartes". Hasta 1744 no concluirían los trabajos en Ecuador y La Condamine y Bouguer iniciarían separadamente el regreso y permanecerían enfrentados en la Academia de París hasta la muerte del último en 1758. Mientras tanto Godin, jefe de la expedición, permanecería en Lima como catedrático de Matemáticas y Cosmógrafo Mayor del Virreinato del Perú, continuando su proceso de 'españolización'.

            3) Louis Godin sería nombrado  director de la Academia de Caballeros Guardias Marinas en 1748 y ocuparía el cargo en Cádiz en 1751 falleciendo en nuestra ciudad en 1760.

            4) El famoso libro de Bill Bryson Una breve historia de casi todo recuerda así la expedición: "Si tuviésemos que elegir el viaje científico menos cordial de todos los tiempos, no podríamos dar con uno peor que la expedición a Perú de 1735 de la Real Academia de Ciencias Francesa".

            Regresemos al principio. La embajada de Francia en Ecuador organizó la Ciudad Mitad del Mundo al norte de Quito, como manifestación solemne del supuesto éxito. En nuestra reciente visita  a Ecuador para dictar unas conferencias en universidades de Quito y Guayaquil pudimos conocer y discrepar, pero sobre todo 'echar de menos' a nuestra España. Y ahora Francia ha organizado con notable difusión la que han denominado "tercera misión geodésica".

             Y España permanece ausente en la gran tarea que vio nacer a los mejores científicos de nuestro siglo XVIII, Jorge Juan y Antonio de Ulloa. A modo de reflexión final. España ha abandonado a la expedición del Ecuador, paralela en el tiempo con el acontecer de Blas de Lezo en Colombia, y en el recuerdo de Cádiz siguen ausentes Louis Godin y Jorge Juan.
Francisco González de Posada
Académico de Santa Cecilia

1 comentario:

  1. Hay muy buenos libros que relatan la citada expedición desde el punto de vista de la representación española, como: Viajes de Jorge Juan y Santacilia de Soler Pascual o Noticias secretas de América de Ramos Gómez.

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