miércoles, 10 de mayo de 2017

EL MUNDO DE LA MÚSICA. Introducción (y IV)


Rabar. Teoría de Al-Farabi. Pulsar para ampliar
En el año 755, se estableció en Córdoba un califato independiente; desde esa fecha, la España islámica, más concretamente Córdoba, la capital del califato, se convirtió en un importante centro musical que irradió su influencia a una gran  parte de Europa.  Mientras que la música europea conocía, a través de san Agustín, sólo algunos conceptos de la teoría griega, los árabes tenían tratados enteros a su disposición. Sus teóricos y estudiosos escribían métodos propios, ya en el siglo VIII, antes de que en Europa hubiese algo parecido.Al-Kindi escribió <<El tratado relativo al conocimiento interior de melodías>>, cuyo manuscrito se encuentra en el Museo Británico, es el tratado más antiguo que existe sobre la teoría árabe de la música, se deriva, principalmente, de la teoría griega, e incluye un sistema de notación fonética.


La España islámica fue importante tanto por sus propios logros musicales, como por su influencia sobre una gran parte de Europa. El islam fue la principal fuerza motora entre Bizancio y el Renacimiento europeo. Europa aceptó del islam varios instrumentos, de los que sólo el laúd ha sobrevivido. El Laúd español procede del árabe  al’ud, cuyo mástil disponía de trastes y se afinaba según la escala pitagórica. El rebec –rabel- principal instrumento de cuerda en Europa, antes de la aparición de la viola, descendía directamente del rabar árabe. Con este instrumento apareció el arco y se conservó, en su forma de arco de cazador, hasta el siglo XV.
Al-Farabi, uno de los teóricos helenísticos del islam, - filósofo y músico de origen turco y afincado en Córdoba -  escribió los tratados << De Scientiis y De Ortu Scintiarum >> y <<El gran libro de la Música>>, que traducidos del árabe al latín,  se convirtieron en libros de texto en las instituciones educativas europeas. En muchas de ellas, la música formaba parte de las ciencias matemáticas. La facultad de música más antigua de las universidades occidentales se fundó en el siglo XIII, precisamente, en la universidad de Salamanca.

En uno de los libros de Al-Farabi, hay un capítulo muy importante acerca   de la teoría de la música, del teórico y célebre médico Ibn Sina – Avicena – que describe un rasgo melódico al que no se había aludido anteriormente: la pulsación de las octavas, quinta y cuarta, simultáneamente con la melodía, a la que él denominaba “tarkib” – literalmente “organum”- pero que no tiene nada que ver con el órgano medieval europeo. Dicho capítulo resume todos los conocimientos científicos y filosóficos de los países islámicos hasta su tiempo. 

Después de Al-Farabi, la música en España jamás pudo compararse con la de los primeros tiempos islámicos, pero no tardó mucho en comenzar su declive. Sólo en Granada, bajo el poder de los soberanos nazaríes, el antiguo esplendor de la música islámica resurgió con los cantores de la corte granadina.
La teoría griega sigue teniendo importancia en la época de los últimos califas, pero en el siglo XII aparece una nueva escuela de teóricos, creada por Safí al-Din << los sistematistas>> que se preocupaban mucho de los problemas de entonación en la afinación y en la pulsación del laúd. Su obra <<El libro de los Modos Musicales>> ha sido citada por casi todos los teóricos que han existido posteriormente.
Los elementos materiales de la música son: sonido, tiempo e intensidad.
-         Sonido.- Los sonidos se ordenan, unos sobre otros, por grados de tono o semitono. La distancia entre un sonido y otro se llama intervalo. Los intervalos se designan por el número que expresa los grados que contiene, y se miden por medio de los tonos y semitonos.

-         Tiempo.- Considera la duración de los sonidos y la medida sistemática  de la duración o compás. En la misma proporción y mismo sistema que el sonido, se mide también el tiempo de silencio.

-         Intensidad.- la cantidad, fuerza, articulación y calidad del sonido son elementos esenciales de la música.
Por su intensidad el sonido puede ser: fuerte, medio fuerte y suave.
Por su cantidad se denominan: grandes o llenos, y pequeños.
Por su articulación: líquidos, picados, stacatos, martillados, pesados, etc. Por su calidad: claros y obscuros, dulces y ásperos, estridentes o redondos, etc.


Academia Santa Cecilia


NOTA:
El artículo de hoy, es el último de los cuatro de introducción dedicados al “Mundo de la Música”, tema apasionante y apasionado que ha dado origen a numerosas investigaciones y publicaciones.
En él mostramos  la importancia e influencia que significó, no solo para la España islámica, sino también, para gran parte de Europa: la teoría de la música y los instrumentos musicales, -que han llegado en uso prácticamente hasta nuestros días; en el Magreb, todavía hoy, se sostiene la viola de igual manera que en el esplendor del califato de Córdoba, obteniendo un considerable aumento de la intensidad del sonido-.  Fue a partir de entonces cuando la música logró entrar en la Universidad como parte de las ciencias matemáticas.
                                             

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