martes, 12 de julio de 2011

«LOS MARTES DE LA ACADEMIA» (14) El Puerto en Tiempos del marqués de la Ensenada


En el "Diario de Cádiz" de hoy, 12 de julio, se publica un artículo del académico don Juan José Iglesias Rodríguez en el que esboza el contenido de la que será su conferencia de esta noche en "LOS MARTES DE LA ACADEMIA". 

El Puerto en tiempos del marqués de la Ensenada



            Pocos días antes de la Nochebuena de 1757 llegaba a El Puerto de Santa María, para continuar cumpliendo el destierro que el rey Fernando VI le había impuesto, el notable político y otrora influyente ministro, ahora caído en desgracia, don Zenón de Somodevilla, marqués de la Ensenada. Este ilustre personaje permanecería en nuestra ciudad hasta 1760, momento en que, ya fallecido el rey, el nuevo monarca, Carlos III, lo llamaría de nuevo a la Corte.
Durante su estancia portuense, Ensenada habitó la casa-palacio del marqués de Purullena, alojamiento tan suntuoso que don Zenón se jactaba de vivir en un aposento aún mejor que el del propio rey. Según el ilustrado Juan Luis Roche, Ensenada, que era hombre de exquisitos gustos cortesanos, se dio en El Puerto “una gran vida”, gozando de las delicias del lugar, de amenos pasatiempos y de los placeres de la buena amistad.
            El Puerto que encontró Ensenada era una ciudad que vivía momentos de plenitud, debidos al esplendor mercantil que derivó para la Bahía del traslado a sus aguas de la cabecera de flota de Indias y del monopolio del comercio colonial. Una activa y rica burguesía de cosecheros, cargadores y mercaderes, cuyos nombres resplandecen con luz propia en la historia portuense, prosperaba por entonces al calor del tráfico.
La ciudad alcanzaba cifras de población y de actividad hasta aquel momento desconocidas, de las que es fiel testigo documental el Catastro de Ensenada, colosal obra estadística promovida por el propio Somodevilla durante el tiempo de su afanoso ministerio. Simultáneamente, El Puerto desarrollaba un moderno urbanismo que transformó espectacularmente su fisonomía. Nuevos edificios civiles y religiosos y costosas obras públicas se erigieron como testigos de aquel tiempo de apogeo.
            Abierto al mundo y reputado como uno de los principales núcleos mercantiles de España, El Puerto experimentó no sólo los efectos del auge de la actividad económica, sino también el desarrollo de un período de floración ilustrada y artística que contribuye a que esta época destaque como una de las de mayor esplendor en la historia de la ciudad.
            En la tarde de hoy, la conferencia inaugural del ciclo “Martes de la Academia”, dedicado en la presente edición de 2011 al tema “En recuerdo del marqués de la Ensenada: El Puerto de Santa María, la Bahía de Cádiz y la América española”, propone una aproximación a la impresionante realidad urbana y humana de nuestra ciudad en la época del marqués de la Ensenada.
            Deseo de todo corazón que esta propuesta suscite el interés de los lectores y que podamos continuar esta tarde nuestro encuentro en la Academia, con objeto de departir y compartir en torno a la apasionante historia de El Puerto.

Juan José Iglesias Rodríguez.
Académico de Santa Cecilia.

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