lunes, 26 de febrero de 2018

EL MUNDO DE LA MÚSICA. Instrumentos musicales

Instrumentos de viento
Flautas:                              
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Se denominan así a la familia de instrumentos, generalmente de madera o metal, con embocadura cortada a bisel y agujeros circulares, que al dar salida al aire insuflado por la embocadura o bisel, se producen sonidos diversos,  según estén abiertos o cerrados uno o más agujeros.
Hay diversos y muy variados tipos de flautas:
Los orígenes de esta flauta se remontan a unos 30.000 años. A diferencia de otros instrumentos de viento carece de lengüeta. El sonido se produce por el roce de una columna de aire contra un canto del bisel. El borde más alejado del bisel corta la corriente de aire, haciendo que la columna de aire vibre en el interior de la caña y así se produzca el sonido.
En 1832, Teobaldo Bohem dotó a la flauta de un sistema de anillos móviles con el que facilitó la ejecución de todos los tonos, los anteriores modelos no tenían más de tres tipos de sostenidos o bemoles.
Teleman compuso el Concierto a cinco en Re mayor y la Suite en la menor, para flauta travesera.
Otros tipos de flautas, ya en desuso son:
-         Flautín o piccolo,  más pequeño y agudo, una octava más alta que la flauta ordinaria.
-         Flauta de Pan o de cañas, flauta Recorder, flauta Boehm, cajita de té musical Cheng.



 Instrumentos de lengüeta sencilla:
Cromorno:

Antiguo instrumento musical de viento-madera, llamado “krumhorn” en Alemania, y “cornamuto torto” en italiano. Parece ser originario del lituus, pues como en éste, la parte inferior del tubo estaba curvada 180º. La parte recta del tubo tenía seis agujeros. La lengüeta era interna y estaba recubierta de una caperuza, para no modificar los sonidos con la presión de los labios.
En el órgano hay un registro llamado cromorno que imita el sonido  de éste.
Salmoé:  

También llamado chalumeau, muy popular durante el Barroco, tiene el aspecto de una flauta dulce pero lleva una boquilla con lengüeta simple, como la del clarinete; de hecho, constituye el nexo entre ambos instrumentos. Con ocho agujeros, sin llaves de registro, su tesitura apenas supera la octava.


Corneta renacentista:
También llamado cornetto, es un instrumento de viento-madera, delgado, curvo y tubular, que antiguamente se hacía de hueso, cuerno o marfil, y en el siglo XVI, se tallaba en madera. Recuerda a una flauta dulce por el número de agujeros, pero el intérprete sopla a través de una boquilla similar a la de los instrumento de viento-metal. Los dedos de la mano izquierda tapan los agujeros superiores, y los de la mano derecha, los inferiores.
Cornamusa:
Instrumento, posiblemente de origen árabe, aunque por su apariencia y porque estuvo muy en boga en Escocia, durante la Edad Media, hay quien la confunde con la gaita escocesa, pero sin razón alguna, pues aunque ambos instrumentos emplean el mismo sistema para insuflar el aire al odre que lo almacena, la cornamusa es de construcción más delicada, de timbre más dulce y de mayor precisión. El bordón de la cornamusa contiene una serie de tubos a los que se le adaptan, por dentro, unas lengüetas. Unas charnelas se deslizan a lo largo del bordón para tapar entera o parcialmente la rendija de cada tubo, obteniéndose de esta manera las notas de acorde del tono que se desea.
También se le llama Cornamusa a una larga trompeta de metal, de ancho pabellón y una gran rosca en su mitad longitudinal.


Instrumentos de doble lengüeta. Familia del Oboe:
Oboes, Rackett, Bombarda, Fagotes,  Corno inglés,
Oboe:
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Instrumento de viento-madera, de tubo cónico alargado y recto, con embocadura de caña de doble lengüeta. Consta de una caña doble que se introduce en un recipiente abombado y casi esférico; le sigue un tubo dividido en dos cuerpos que ensamblan el uno en el otro y tienen cada uno tres orificios principales, a los que se le añaden otros tres que se abren y cierran por medio de llaves y, finalmente, termina en un pabellón de resonancia menos abiertos que los restantes instrumentos de viento madera. Su sonido es suave y algo quebrado, semejante a la viola y al violonchelo, y cercano a la voz humana. Está afinado, comúnmente, en do y abarca todos los semitonos intermedios. Su timbre claro y penetrante lo convirtió en el protagonista de las primeras bandas militares.
Los hay bajo – actualmente sustituido por el fagot -, oboes tiple y alto, oboe de amor y oboe de caza.
La madera de boj  garantizaba la calidad sonora de todos los oboes hasta el siglo XIX. Esta madera exigía al intérprete un esfuerzo para controlar el sonido.
Por fortuna nos han llegado referencias documentadas del oboe barroco de compositores – Quantz - y fabricantes – Hoteterre  y Garnier– que nos dicen que era más pausado y suave en su sonoridad que el actual.
Hoteterre explica las complejas relaciones entre las articulaciones y el fraseo, probando más sutileza de lo que suele atribuirse a la interpretación barroca. Garnier dice que el vibrato se producía en los labios. También la embocadura adquiere una nueva forma de actuar. Al carecer de la llave de octava, éstas se realizaban por un aumento en la presión. Los oboes barrocos carecían de casi todas las llaves, y las lengüetas utilizadas presentaban raspados más incisivos, eran casi triangulares, más anchas y cortas que las actuales, e iban atadas sobre un tudel metálico sin corcho.
Teleman, Händel y Mozart compusieron conciertos para oboe y, se cree que Albinoni fue uno de los primeros compositores italianos que escribieron música para él. Su concierto para oboe op.7 es una magnífica muestra.

 


Oboe de caza:
Instrumento de viento-madera de doble lengüeta, de la familia del oboe, afinado una quinta por debajo del oboe y utilizado, principalmente, en la música barroca. Tiene un cuerpo de madera recubierto de cuero que acaba en una campana de bronce parecida a la de una trompa. Normalmente lleva dos llaves de bronce en mi y en do. La llave del mi es repetida para la mano izquierda. Suele tener dos agujeros que, con la misma posición, sirven para tocar el sol y la, y el fa con el fa, situación que también se da en el oboe barroco. La fabricación es totalmente diferente al resto de los instrumentos de viento. El taladro y las llaves son creados mediante moldes, los agujeros se hacen a través del taladro. Luego se somete a alta temperatura para darle la curvatura. La sección curva se recubre con cuero.

Rackett:
Instrumento de viento de doble lengüeta, precursor del fagot, usual en el Renacimiento y el Barroco. Consiste en una cámara de madera con nueve cilindros paralelos, perforados a los lados y conectados, alternativamente, en la parte superior e inferior, creando un largo recorrido del aire, lo que dificulta su digitación. Existía en varios registros: desde el soprano hasta el bajo. Aunque es un instrumento bastante pequeño – apenas alcanza unos 12 cm. el tenor – su registro  y el timbre son similares al del fagot y, desde el punto de vista tonal, resulta sumamente versátil. Se integra bien con el clavecín, la corneta y la flauta.

Bombarda:
 Instrumento de la familia del oboe que dio origen a éste. Construido en madera y provistos de una boquilla de caña, a la manera de los modernos fagotes y parecido a la chirimía, la había en distintos registros: desde la bombarda soprano, de una o dos llaves; bombarda contralto, de una sola llave; bombarda tenor, con una extensión de dos octavas; bombarda bajo, de cuatro llaves, y bombarda pequeña, de una sola.
Hay quien la incluye entre la familia del clarinete, pues la lombarda alemana, “pommer”, de dimensiones más grandes que las de otros países, tenía más agujeros en la segunda mitad del tubo con los que se conseguían sonidos correspondientes a una sexta en escala cromática. Fue la precursora del clarinete.

Fagot:
El fagot es el instrumento de viento-madera  más bajo de la familia del oboe. De lengüeta doble y tubo cónico, desplazó y sustituyó, hacia el 1.600, al oboe bajo. La primera es bastante más ancha y larga que la del oboe, y en vez de insertarse en el extremo del tubo, sería difícil dada la forma del instrumento, se une al mismo mediante un tudel de cobre o latón de forma curva. El intérprete ha de accionar diecisiete llaves con la mano derecha, nueve de ellas con el pulgar. La mano izquierda se ocupa de doce llaves, de las cuales, cuatro corresponden al pulgar. La digitación del fagot es similar a la del oboe; su escala natural es la de sol mayor, pero prolongando la unión inferior del tubo, a la que van aplicadas varias llaves, se consigue extender el registro grave hasta el si bemol. La música de fagot se escribe en las claves de fa y do en cuarta.
La obra Il prigionero Fortunato de Scarlatti, fue una de las primeras en incluir al fagot, a menudo doblando al oboe. También las Tres sonatas para dos flautas y viola da gamba,violonchelo y fagot, constituyen piezas básicas de su repertorio.


Corno Inglés:
Pertenece a la familia del oboe. En realidad ni es corno ni es inglés. Su denominación original es cor anglé (corno anguloso), haciendo referencia al ángulo que forma la boquilla con la caña para encontrarse con los labios del instrumentista. De hecho, en los primeros modelos, el instrumento tenía forma curvada, como el cuerno de un animal, para permitir que los dedos del instrumentista alcanzaran fácilmente los agujeros. Al igual que el oboe d’amore, tiene un tudel (tubito) curvado en cuyo extremo se inserta la lengüeta doble, por la que al soplar se obtiene el sonido.
Es uno de los instrumentos transpositores pues, aunque el sistema de digitación es idéntico en ambos instrumentos, su registro está cinco notas por debajo del oboe, por eso, para que le sea más fácil al instrumentista, las partituras para el corno inglés están escritas cinco notas por encima de lo que realmente suenan. El característico timbre de este instrumento se puede apreciar en la obertura de Guillermo Tell, de Rossini.


            
Clarinete:
            El clarinete es un instrumento de viento-madera con 18 agujeros, de los cuales seis se tapan con los dedos y el resto mediante las llaves. A diferencia del oboe sólo tiene una única caña que encaja en la boquilla en forma de cuña. Al soplar, el aire pasa a través de la boquilla y de la caña haciendo vibrar a ésta. Mientras que el tubo del oboe es de forma cónica, el del clarinete es cilíndrico, esto hace que los sonidos sean más graves en relación a su longitud.
Se dice que Mozart consideraba al clarinete el instrumento más próximo a la voz humana. Para clarinete compuso numerosas obras, como el Quinteto para clarinete y cuerda, K.581, y su famoso concierto para clarinete solo.
Academia de Bellas Artes Santa Cecilia

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