viernes, 23 de enero de 2015

DE NUESTROS COLABORADORES. LA NAVEGACIÓN. (I).

LA NAVEGACIÓN:
PRIMEROS PASOS Y SU EVOLUCIÓN (I)

Entre los muchos logros del hombre, la capacidad de construir,  propulsar, navegar y gobernar buques en toda su multiplicidad de diseños, la conquista del mar, se alza como un monumento al ingenio, al tesón y a la tenaz determinación de la humanidad.

Así como la conquista del aire y del espacio pertenece a la historia contemporánea, el dominio y conocimiento de los mares ha sido una tarea laboriosa que recorre toda la historia de la humanidad. Nada ha sido más noble, más audaz, ni más exigente para el hombre que la lenta conquista de la inmensidad de los mares.

Durante miles de años, la vela ha tenido una única, constante e inmutable misión: Capturar la brisa ó el fuerte viento para propulsar la embarcación.
Sin embargo, a partir del año 1800, en los albores del siglo XIX, le llega la competencia mecánica. Los medios mecánicos de propulsión evolucionan desde una infancia experimental hasta una sofisticada madurez.

Aunque, desde los primeros tiempos de la humanidad, el hombre ha sentido la necesidad de navegar y lo ha hecho con los medios a su alcance: troncos de árboles ahuecados, más ó menos elaborados, cañas atadas, pellejos de animales inflados, poco a poco los fueron perfeccionando, convirtiendo las canoas en “piraguas”, las balsas en “almadías” y en “coracles” los pellejos; yo voy a comenzar mi exposición partiendo de la navegación de altura, entendiendo por tal, la que se efectúa fuera de la vista de la  costa, determinando la situación del barco mediante observaciones astrológicas.

Atendiendo a esta premisa, son los fenicios los primeros que utilizan este sistema de orientación, haciéndolo inicialmente por la constelación de la Osa Mayor, que más tarde  sustituyeron por la Estrella Polar, dentro de la constelación de la Osa Menor, que les indicaba el Norte.

Está escrito que, en el año 1609 (a. C.), una expedición fenicia partió de Suez, con la intención de navegar siempre dejando la costa por estribor, hasta perderla de vista. No dejaron de verla. Cuatro años más tarde la expedición llegó a Alejandría, después de circunnavegar el continente africano.
Los fenicios también fueron los primeros en usar la espadilla como timón y el ancla como elemento de fijación del barco; los primeros en construir sus embarcaciones con roda y codaste, en algunos casos, con dos proas para no tener que virar en redondo, sólo tenían que virar la vela cuadra que usaban, además de los remos, como medio de propulsión del barco.

Los griegos heredaron los conocimientos astronómicos de los sumerios y los náuticos de los fenicios.
Se le atribuye a Tales de Mileto (640 a. C.), la paternidad de un escrito sobre astronomía náutica, en el que se menciona a la “piedra imán”, hoy aguja náutica magnética. Tales de Mileto suponía que la estrella Polar estaba fija en el polo norte, fue Piteas de Marsella quién deshizo el error.

Hoy sabemos que se le llama “Estrella Polar” a la estrella, visible a simple vista, más próxima al polo norte. No siempre fue, ni será, la misma, pues por efecto de la precesión de los equinocios, los polos se desplazan alrededor de la eclíptica y, en consecuencia, la estrella polar en cada hemisferio no es la misma, cambia a través de los años.

En el hemisferio sur, a la estrella más próxima al polo, se le denomina “Estrella del Sur”  ó “Austral”.
Actualmente la Estrella Polar en el hemisferio norte es “Alpha Ursae Minoris”, conocida también como “Polaris ó Cinosura”, por ser la más cercana al polo Norte, que situada en el extremo de la cola del carro de la Osa Menor, dista de él menos de un grado (58´), todavía se irá acercando aún más, pues en el año 2100 no distará más de 28´, y hasta el año 3500 será la estrella que sirva de referencia y guía a los navegantes. A partir de ese momento, el polo norte se alejará de ella, y no volverá a ser estrella polar hasta que pasen más de 25.000 años.
Ignacio Pantojo Vázquez
Socio colaborador de la Academia

2 comentarios:

  1. alberto boutellier23 de enero de 2015, 14:25

    Seguimos conociendo el mar-la mar de la mano de nuestro experto I.Pantojo. Gracias por ilustrarnos.

    ResponderEliminar
  2. Me encanta la mar, tal vez porque soy acuario o porque soy de Vejer de la Frontera-Cádiz, porque fui marinero, o , porque, sencillamente, me gusta la mar.Para mí tiene nombre de mujer.

    ResponderEliminar