lunes, 12 de diciembre de 2016

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (289)

María Teresa León, la cola del cometa 

   Llegado Diciembre nuestro Puerto recuerda a Rafael Alberti con motivo de su nacimiento el 16 de Diciembre de 1902 con algún acto singular. Alberti fue uno de los poetas más significativos de la llamada Edad de Plata, y miembro de la generación del 27. Pero en este mes de Diciembre y en esta columna de la Academia hoy quiero recordar a María Teresa León. Ella fue su amor, su locura, su impulso desde 1929 hasta el fin de sus días; él fue para ella su gran amor, cuando ella conoció a Rafael estaba casada con Gonzalo de Sebastián y lo abandonó al igual que a sus dos hijos para marcharse con él a Mallorca y convertirse en su compañera de viaje. A partir de entonces tendrían una vida entregada a la aventura, a la política, y compartiendo todos los momentos de su vida cotidiana. ¡Dios mío! como le encandiló a nuestro poeta. Ella lo refleja magníficamente, en su libro "memoria de la melancolía". 



            María Teresa pensó que al estar junto a Rafael tendría que dar un paso atrás y dejar que él hablase. Ser la cola del cometa. Y de esta manera sobrevivir al dejar, nuestra España en aquellos años. Y en los distintos países que vivieron, siempre estaba presente la casa natal -la casa del recuerdo-, que la construyeron sobre la cripta de la casa onírica, en el concepto de Bachelar de su libro "la tierra y las ensoñaciones del reposo". Que es en definitiva la que ellos nos describieron y nos regalaron.


            Ella, se convirtió en su altavoz para poder ser escuchada. Y lo consiguió por ser una gran mujer. Esa gran mujer, falleció de una larga enfermedad también en Diciembre, el 13 en Madrid de 1988, ya restaurada la democracia en nuestro País.


            María Teresa fue una mujer muy comprometida con su tiempo, fiel a sus ideas, probablemente generadas en la Institución Libre de Enseñanzas donde cursos estudios que culmina en la Universidad donde se licenció en Filosofía y Letras. Sus ideas las expresa a través de cuentos, ensayos, novelas, teatro, etc. y pertenece al grupo de escritoras de la generación del 27,llamadas las "sin sombrero" curioso nombre que se debe al hecho que protagonizó junto a Maruja Mallo, Margarita Manso, Salvador Dalí y Federico García Lorca. Fueron “tan atrevidas” que se quitaron el sombrero en público en plena Puerta del Sol madrileña. A este grupo de la generación del 27, también pertenecen las escritoras María Zambrano, Marga Gil Roesset, Concha Méndez, Ángeles Santos y Rosa Chacel. Todas estas mujeres engrandecieron esta generación y sin embargo algunas son poco conocidas.


            Esta manera de sobrevivir, siendo” la cola del cometa” y que la mantuvo  a lo largo de toda su vida, hizo que cultivará una “Resistencia intima” en el sentir de Josep María Esquirol, que le llevó a compartir con Rafael sentimientos que iban más allá de la muerte. Por esa razón hoy desde esta columna, si me pueden ver desde su paraíso onírico, quiere este portuense darles las gracias por siempre y para siempre. 

Pascual Vicente Crespo Ferrer
Académico de Santa Cecilia


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