ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (293)
EL PUERTO Y AMÉRICA
En
2017 se conmemora el tercer centenario del traslado a Cádiz de la Casa de la
Contratación, el organismo rector de la navegación y el tráfico comercial entre
España y sus colonias. Desde su fundación en 1503 hasta 1717, la Casa de la
Contratación permaneció en Sevilla, erigida así en la capital económica del
imperio español. Sin embargo, diversos factores, entre los cuales figuran las
dificultades que planteaba el río Guadalquivir para la navegación de
embarcaciones de creciente calado, aconsejaron el traslado a Cádiz de la
cabecera de flotas a Indias en 1679 y, unos años más tarde, de la Casa de la
Contratación.
Estos hechos tuvieron para Cádiz una
extraordinaria repercusión. Cádiz jugó desde entonces y a lo largo de todo el
siglo XVIII un papel de extraordinario protagonismo en las relaciones
comerciales entre Europa y América, y se erigió en una de las principales urbes
mercantiles de su tiempo. La ciudad vivió así una época de prosperidad, de la que
participó también el resto de la Bahía, toda vez que el comercio colonial se
revitalizó y cobró un renovado dinamismo.
![]() |
Casa de Cargadores a Indias: Palacio de Aranibar |
El Puerto se benefició
considerablemente de la nueva coyuntura atlántica. En la segunda mitad del
siglo XVII se instalaron en la ciudad importantes familias de cargadores a
Indias, algunos de los cuales alcanzaron altos niveles de riqueza. Durante
buena parte del siglo XVIII, estos cargadores continuaron ejerciendo su
actividad, a menudo combinada con la cosechería de vinos y aceite. Las fortunas
que acumularon les permitieron ascender socialmente, alcanzar puestos en el
cabildo municipal, levantar grandes casas y fundar ricos mayorazgos.
Pero las consecuencias del traslado
a la Bahía del monopolio del comercio colonial no se limitaron a la formación
de esta oligarquía de cosecheros y cargadores. La población de El Puerto creció,
en la ciudad se asentaron nutridas colonias extranjeras, la actividad económica
se multiplicó, la sociedad local se diversificó, menudearon las fundaciones
religiosas y asistenciales, y El Puerto, en definitiva, terminó por convertirse
en una de las principales ciudades de Andalucía y de España. La estancia de la
corte de Felipe V en 1729 y en 1730 y el paso de la jurisdicción de la ciudad del
señorío de los duques de Medinaceli a realengo en el primero de dichos años
ratificaron ese estatus privilegiado que El Puerto adquirió en íntima relación
con el papel que jugó en el comercio americano y en los negocios atlánticos.
A El Puerto le corresponde, pues,
por derecho propio, un lugar destacado en los actos conmemorativos del tercer
centenario del traslado de la Casa de la Contratación, cuyo programa se prepara
bajo la coordinación de la Diputación Provincial. No ahorremos esfuerzos para
que así ocurra en la práctica.
Juan José IGLESIAS RODRÍGUEZ
Académico de Santa Cecilia
Comentarios
Publicar un comentario