sábado, 28 de octubre de 2017

EL MUNDO DE LA MÚSICA. CAP. XII y (5) Música y Nacionalismos en el siglo XIX y XX

Piotr Chaikovsky (1840-1893)
Tchaikovsky nació en Votkinsk y murió en San Petersburgo. Hijo de un ingeniero de minas, asistió a la Escuela Imperial de Jurisprudencia de San Petersburgo. Durante los siete años que duró su formación allí, tomó lecciones de piano y canto. Sus maestros consideraron que sus dotes musicales sólo eran medianas, no destacables. Tras graduarse (1859), después de ejercer de funcionario como secretario del Ministerio de Justicia, en 1862 decidió ingresar en el recién inaugurado Conservatorio de Música de San Petersburgo. Allí estudió composición con Nikolai  Ivanovich  Zaremba – musicólogo - y piano y orquestación bajo la tutela de Anton Rubinstein (rival de Liszt). Sus estudios acabaron con una composición de una cantata sobre la Oda a la alegría de Schiller. En 1866 obtuvo la graduación y un empleo como profesor, de Teoría de la Música, en el nuevo conservatorio de Moscú. 
La etapa moscovita de Chaikovsky (1866-1877) fue muy productiva y exitosa, considerando que aún era un compositor en ciernes. De esta época sobresalen sus obras maestras: Concierto para piano nº1 y Concierto para violín, la Sinfonía nº4  y el ballet El lago de los cisnes. De 1878 es su ópera Eugenio Oneguín. En ella, el personaje femenino de la heroína Tatiana, quizá refleje la simpatía que Chaikovsky sentía por Antonina Ivanovna, la que fue su mujer durante sólo dos meses, pero que nunca olvidó.


Después de su separación recibió una carta de Nadezhda von Meck, una rica viuda que admiraba su obra, en la que le ofrecía ser su mecenas con la inusual condición de que jamás se conocieran en persona. La aceptación de este mecenazgo le permitió retirarse de la pedagogía y viajar. Pasó seis años viajando por Europa, mientras tanto compuso, entre otras obras, la Obertura 1812 y la Serenata para cuerdas. En 1885 volvió a establecerse en Moscú, donde fue nombrado director de la Sociedad Musical Rusa.
Aunque su salud comenzó a deteriorarse, en el periodo comprendido entre 1888 y 1893, compuso algunas de sus mejores obras: los ballets El Cascanueces, y La bella durmiente; las Sinfonías Quinta y Sexta, y la ópera La dama de picas,   una libre adaptación de una obra de Pushkin, donde cuenta la historia de Hermann, un oficial del ejército con dos obsesiones: el juego y una joven de la alta sociedad. La ópera reúne realismo psicológico, misticismo y hasta numerología, con la historia de la música, pues tiene citas musicales de Mozart y de la ópera francesa.
Chaikovsky alcanzó en vida una popularidad tal que pocos compositores clásicos podrían rivalizar con él. Para muchos es la encarnación de la música rusa, en la que se da la combinación, tan romántica, de pasión y melancolía.





Nicolai  Rimsky-Korsakov  (1844-1908)
           
Nacido en Tikhvin y muerto en Lyubensk, hijo de un aristócrata, creció dentro de una familia amante de la música. Aprendió piano con su madre y,  aunque mostró gran talento para la música, hubo de seguir las tradiciones aristocráticas de la familia. A los doce años ingresó en la Escuela Naval de San Petersburgo y permaneció en la armada hasta los treinta años.     En sus ratos de ocio, el joven oficial, frecuentaba los conciertos y la ópera; daba clases de piano y de violoncelo. En 1861 conoció a Balakirev, el líder del grupo de compositores que, con el nombre de “Los Cinco”, llegó a influir profundamente en la evolución de toda la vida musical rusa.
            La primera sinfonía de Rimsky-Korsakov fue escrita mientras realizaba un crucero de tres años de duración (1862-1865). A su regreso a San Petersburgo presento el poema sinfónico Sadko y la ópera La muchacha de Pskov – más conocida como Iván el Terrible -. Por el éxito de ambas, y por el de la suite sinfónica Antar, fue nombrado profesor del Conservatorio de San Petersburgo. Como maestro, Rimsky-Korsakov abogó con entusiasmo por el estudio sistemático y concienzudo de todas las ramas de la música, aspecto en el que no estaba de acuerdo con el grupo de “Los Cinco”. Por otra parte, como compositor, siguió el ascetismo del grupo y sus obras expresan los ideales de éste, porque están construidas sobre danzas y canciones populares rusas.




            El talento de Rimsky-Korsakov estribaba en la orquestación, brillante descriptiva y evocadora, llena de color y, sin embargo, a pesar de lo salvaje de sus temas, refinada y refrenada por su perfecta capacidad artística. Fue el creador de la sinfonía rusa y del poema sinfónico ruso. Su construcción clara y sencilla,   su sólida técnica y el empleo del matiz de cada instrumento daban  a sus obras una popularidad única y permanente. Por el contrario sus melodías son bastante impersonales y su armonía convencional.
Óperas:         
§  Una noche de mayo
§  La novia de nieve
§  Sadko (ópera épica) y Mlada (ópera ballet)
§  La ciudad invisible de Kitege (el Parsifal ruso)
§  Mozart y Salieri. (única ópera no rusa)
Otras obras a destacar: Sinfonía nº2; Suit sinfónica Antar; Dubinushka (tema folklórico); La gran Pascua rusa; Scheherazade y Capricho español.





Alexander Glazunov (1865-1930)
Nacido en San Petersburgo de padre editor y madre pianista. Estudió piano  y composición, y a los quince años ingresó, gracias a la mediación de Balakirev     - líder del grupo de compositores  nacionalistas, conocido como “Los Cinco”- en la Escuela de Música de San Petersburgo, siendo alumno de Rimsky-Korsakov que le dio clases de armonía, contrapunto y orquestación.
En 1899, obtuvo la plaza de profesor de composición y orquestación en el Conservatorio de San Petersburgo, a la que renunció en1905 por el despido de su maestro Rimsky-Korsakov. Sin embargo, ese mismo año, después de que las autoridades gubernamentales concedieran plena independencia al personal, volvió a ocupar su puesto. Al año siguiente fue nombrado director de la institución, cargo que conservó hasta 1930.
La música de Glazunov se caracteriza por melodías fluidas y expresivas que lo situarían dentro de un romanticismo con claras influencias de Liszt, aunque hubo algún tiempo que coqueteó con las armonías wagnerianas. El espíritu nacionalista de su música salta a la vista, y su dominio del contrapunto es uno de los más perfectos entre los compositores rusos. Eran proverbiales su excepcional oído y su memoria musical, ésta le permitió completar y orquestar la obertura de  El Príncipe Igor de memoria, después de haber oído a Borodin tocarla al piano.
Glazunov compuso la mayor parte de su música hasta 1906, fecha después de la cual sólo lo hizo en ocasiones especiales. El cuarteto Glazunov, formado en 1919, se consideró como uno de los mejores de Rusia. En 1928 realizó una gira de conciertos por Europa, que inició en Viena, y por Estados Unidos. Cuatro años más tarde se instaló en París, donde murió.
Sus obras más conocidas son:
§  Raymonda, Op.57
§  Suite de la Edad Media Op.79
§  Concierto para violín, en La menor, Op.82
§  Poema sinfónico Stenka Raci, Op.85
Academia de BB.AA. Santa Cecilia

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