martes, 31 de octubre de 2017

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (329). CINE

LA LLAMADA
                                          
         
         Lo primero que sorprende de “La llamada”, es su originalidad, bueno, su originalidad como película, porque, como revista musical, lleva tres años representándose en Madrid con enorme éxito.

            Javier Calvo y Javier Ambrossi, son los directores y guionistas de este  musical disfrutado por más de 300.000 espectadores, elegido mejor montaje teatral de 2013 por los lectores de El País y galardonado entre otros con 10 Premios Broadway World, incluyendo Mejor Musical, Mejor Actriz, Mejor Dirección y Mejor Actriz de Reparto.  La  adaptación a la gran pantalla de su musical, es su primer largometraje.

            En el pasado Festival de San Sebastián, sorprendió a todos por su frescura, por su puesta en escena, sencilla pero eficaz, por sus interpretaciones, magníficas todas y por su valentía en presentar un tema que para una gran parte de la sociedad, es tabú.

Bernarda, una monja recién llegada al Campamento católico  “La Brújula”, en Segovia,   quiere salvar el campamento con su canción “Viviremos firmes en la fe”. La hermana Milagros, una joven con dudas, recuerda lo mucho que le gustaba “Presuntos Implicados”.  Y María y Susana, dos adolescentes castigadas, tienen un grupo que se llama “Suma Latina”. Pero desde que una noche, Dios se le aparece a María, todo cambia. Pero el Dios que se le aparece a María,  es un Dios al que le encanta la música, especialmente las canciones de  Whitney Houston.




Macarena García (hermana de Javier Ambrossi, uno de los directores), Anna Castillo, Belén Cuesta y Gracia Olayo son las protagonistas de este musical. Las cuatro están magníficas en sus papeles.

Lo mismo que cuando se estrenó “Jesucristo Superstar”, la parte mas conservadora de la Iglesia la convirtió en blanco de sus iras, ahora, los mismos, lo están haciendo con “La Llamada”, una película polémica que no es en absoluto irreverente, ni mucho menos blasfema.   Parece mentira que muchas personas admitan como normal que se les presente a Dios como un venerable anciano de largas barbas y melena blanco o, aun peor, como una zarza ardiendo o una columna de humo, y no admitan verlo como un apuesto y atractivo hombre amante de la música.

La juventud del cine español pisa fuerte. Después de la sorpresa de “Verano 1993”, de Carla Simón, ahora son Javier Calvo y Javier Ambrossi, también  primerizos en el cine, los que nos han sorprendido  con  apenas 30 años de edad.

La película nos habla con honestidad y claridad de una  etapa difícil de la juventud, de una juventud real, nos guste o no y entre estos jóvenes está también Dios, mezclado en sus asuntos de sexo, alcohol y droga, como lo estaba entre los pucheros, como decía Santa Teresa.

“La filosofía de “La llamada” es vivir la vida en presente. Significa no pensar en los resultados. Hacer las cosas porque disfrutas haciéndolas. Te equivocas, pues te equivocas, pero haces las cosas sin miedo”.
Jesús Almendros Fernández
Socio colaborador de la Academia


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