martes, 20 de marzo de 2018

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (339)


Gerardo y su Abuelo

Sebastián López Gutiérrez y su nieto Gerardo estaban viendo un programa informativo en la televisión. De momento, el niño con solo once años, pregunta al abuelo ¿Qué es un pensionista? Por qué se habla tanto en este momento de ellos? ¿ por qué se manifiestan? ¿son un partido político? Sebastián quedó perplejo ante las preguntas y trató de responder con una fuerte componente didáctica para ser entendido.

La jubilación es el paso de una situación de trabajador en activo a la condición de inactividad laboral tras haber alcanzado la edad legal. Si se han cumplido ciertos requisitos, entre ellos, la cotización requerida, se pasará a ser beneficiario de una pensión. El artículo 50 de la Constitución Española dicta que “Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio”

Eso es la legalidad, lo que hay que hacer y no se hace. Nuestros representados nos vienen diciendo que nuestro sistema público de pensiones es insostenible. Nosotros decimos que es completamente viable y quienes pretenden recortarlo son aquellos que no gestionan debidamente  los recursos públicos. Conviene recordar que el gasto en Pensiones solamente representa el 11% del PIB, muy inferior al de otros países de la UE. En las empresas privadas a los deficientes gestores los mandan al paro. ¿Por qué no en la política?

Cientos de miles de pensionistas están saliendo a la calles de todas las ciudades a protestar por la pérdida de poder adquisitivo y el deterioro del sistema público que achacan a las reformas impulsadas desde los distintos gobiernos mantenidos en los últimos años. El detonante de estas movilizaciones, ha sido la subida del 0,25% en las pensiones para 2018 que aprobó en diciembre el Consejo de Ministros. Es el mínimo legal establecido y se aplica por quinto año consecutivo. No debemos olvidar que donde se pueden cambiar las cosas en la Carrera de San Jerónimo y no tanto en las calles.



Más de nueve millones de personas se han visto afectadas por esta medida y  se ha promovido la necesidad de crearse asociaciones  para defender sus intereses. Entre sus objetivos se encuentran el analizar las posibilidades que tendría la creación de un nuevo partido político que los defienda, además de otros temas de interés social, como son la educación, la salud y a los diversos colectivos de personas más desfavorecidas de la sociedad, dado que hasta ahora nadie se ha ocupado/preocupado de ellas. Lo significativo de este hecho es el que estas personas no tienen intereses políticos, solo sociales y su capacidad de gestión y honradez lo han demostrado durante los más de cuarenta años que han ejercido su actividad profesional en diversos campos.

Ante la posible llegada de este acontecimiento singular, los partidos políticos que hasta ahora han permitido que las personas mayores vayan poco a poco perdiendo su poder adquisitivo, y cobrándoles dos veces los impuestos relativos al IRPF, cantan a bombo y platillo que se subirán las pensiones mínimas y de viudedad y la bajada del IRPF en las rentas mínimas para frenar la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados. Ahora si han encontrado el dinero para dar una limosna. Otros representantes se animan, como es el caso de el líder del PSOE, que ha pedido al Gobierno que si no se deroga la subida estipulada, se suba el sueldo de los ministros, senadores y diputados (se han subido el sueldo un 1.5%) en esa misma proporción, y se ponen al lado de los pensionistas encabezando sus manifestaciones. Ahora, y no antes. ¡Qué vergüenza¡ Estos señores que tienen muy bien asegurado su futuro vuelven a tratar a este colectivo como de “mayores no aptos para la sociedad”.

Nueve millones de pensionistas pueden con sus votos posicionar a más de 75 diputados en el Parlamento, que es el órgano político encargado de elaborar, reformar y aprobar leyes. Un considerable número para que de una vez se cumpla la Constitución.


Posiblemente Gerardo se perdió en el discurso de su abuelo, a pesar de ello, le hizo la siguiente pregunta: ¿abuelo, para qué sirve la Constitución si no se cumple?
Antonio Leal Giménez 
Académico de Santa Cecilia.

8 comentarios:

  1. Gracias por ocuparse de nosotros los jubilados

    ResponderEliminar
  2. Que gracia... dicen que solo se suba el 0,25 al sueldo de los diputados y no el 1.5 que han recibido. Lo que tendrían que hacer es bajárselo. Parece que no entienden lo de dar ejemplo.

    ResponderEliminar
  3. Articulo certero y necesario.

    ResponderEliminar
  4. Más claro agua.¿ Por qué no leen y aprenden un poco?

    ResponderEliminar
  5. Antonio, me parece luminosa la idea, que tú apuntas, de crear un partido político que aglutinaría a unos 75 diputados, en cuyo programa no figurarían los intereses partidistas ni la servidumbre a unas determinadas tendencias ideológicas ni las ambiciones puramente personales, pero que sí estarían muy atentos al desarrollo de una sociedad honesta y justa y, además, dotados de una capacidad de gestión y honradez demostrada y constatada durante los largos años dedicados al ejercicio de su actividad profesional.

    ResponderEliminar
  6. Quienes hemos cotizado el máximo en cantidad y tiempo somos los señalados. La caradura de algunos ofende la dignidad de las personas

    ResponderEliminar
  7. La Academia que también puede considerarse como pensionista desde 1900 debería hacer algo más que escribir, por cierto muy bien, un académico sobre el tema. Propongo la celebración de una conferencia coloquio con entrada libre a todos los jubilados de El Puerto.

    ResponderEliminar
  8. Gran artículo y pedagógico. Buen aviso a navegantes... tienen todas las pistas

    ResponderEliminar