miércoles, 4 de abril de 2018

CANTE FLAMENCO. Capítulo I

      CAPÍTULOS                                                                                              
01.  ¿Qué es el Flamenco?                                                              
02.  Etimología y origen del Flamenco                                                                
03.  ¿Por qué “cante” y no canto?                                                                      
04.  ¿Por qué “cantaor” y no cantor o cantante?                  
05.  Clasificación de los cantes flamencos                       
06.  Cantes matrices o básicos                                                                              
07.  Cantes derivados de los básicos                                                        
08.  Cantes festeros                                                                           
09.  Cantes de Cádiz y los Puertos                         
10.  Cantes de Ida y Vuelta                                                             
11.  Cantes derivados del fandango andaluz                                        
12.  Cantes aflamencados derivados del folklore
13.  Bibliografía                       
       14. Glosario de términos        
                                            
  §  ¿Qué es el Flamenco?
El Diccionario Enciclopédico Ilustrado del Flamenco dice:
<<Aplicase al conjunto y cada una de las formas de expresión de una cultura española, genuina y arraigada en Andalucía que se manifiesta, principalmente, por una manera peculiar de cantar, bailar y tocar la guitarra, a la que se le reconoce entidad de arte específico. Se considera que el cante, el baile y el toque de guitarra flamencos constituyen en su conjunto un arte, porque sus estilos, creados sobre bases folklóricas, canciones y romances andaluces, han sobrepasado sus valores populares alcanzando una dimensión superior, cuya interpretación requiere facultades especiales en todos los órdenes>>.
Félix grande, mucho más concreto, lo sintetiza en esta frase:
<< El flamenco es un lenguaje lleno de conmoción, lleno de ayeo, de queja: de quejío.       El ayeo, el quejío… es como si el lenguaje aún no existiera. El cante, el grito… parecieran que son hermanos >>.
En su obra “Memoria del Flamenco”, dice:
<< Las músicas que tienen gritos en su ser, al protestar gritando, reivindican la vida. Da igual lo que diga una copla cuando la copla duele, incluso cuando esa copla nos restaña el dolor. No es que la queja cuaje en copla, es que la copla cuaja en llanto. Lo que importa es la hondura que transporta la copla, y dentro de la copla, lo que más importa es el grito >>.
Al “ayeo”, el poeta granadino Luis Rosales le llama “la Puerta del Cante”:
<< En la puerta del cante, en el ayeo, la voz se queda sola, la voz es sólo expresión pura. No significa nada y suena igual que el viento entre los árboles. La copla no ha empezado todavía, pues la puerta del cante no se compone de palabras, está compuesta de sonidos, y estos sonidos no cuentan nada: tiemblan; no dicen nada: cantan.  Justamente por eso nos separan del mundo conocido, nos aíslan, son como un tajo en la memoria. En el ayeo se oye la voz de una manera distinta y principal, se encuentra en la antesala del día de la creación, igual que si el lenguaje aún no existiera. Esta entrada del cante es su momento de más profunda y lirica intensidad. El ayeo es cante puro. Cante sin cantar nada. Lo sentimos, lo vivimos, nos duele: no sabemos por qué >>.
Continúa diciendo:
<<…el cante no es la letra; el cante flamenco es algo mucho más importante que la letra. Yo diría que el cante, aislado de la letra, se desvalora, pero la letra aislada del cante, no pierde su valor sino su sentido >>.


 Ignacio Pantojo
Socio colaborador de la Academia Santa Cecilia


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