sábado, 19 de enero de 2019

DESCUBRIR PARADORES. Hotel Atlántico en Cádiz.

Entre 1928 y mediados de los 50, España vivió una revolución turística en la que se aplicaron las tendencias arquitectónicas más vanguardistas y se asentaron las bases del turismo nacional. El parador de Cádiz representa la historia viva de una etapa casi desconocida




Mucho antes de que los transatlánticos se convirtieran en un auténtico maná turístico para los principales puertos españoles, el Hotel Atlántico de Cádiz ya albergaba a miles de turistas llegados por mar en 1929. Levantado en solo 10 meses, su peluquería, bar y el baño completo del que disponía la mayoría de sus 102 habitaciones (algo impensable más allá del aristocrático Palace de Madrid) lo reservaban exclusivamente a un turismo de alto standing extranjero que, con motivo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de aquel año, recalaba previamente en él antes de continuar. Se trataba de un edificio de claras influencias norteafracanas en sus lineas pero cuyas desnudas fachadas y sus volúmenes abstractos recordaban rápidamente la modernidad de su época: todo un buque insignia arquitectónico de nueva planta en el que su artífice, Ricardo Churruca, mezcló el academicismo enraizado a comienzos de siglo con un cambio de rumbo hacia las vanguardias para un hotel que, tras la Exposición, quería continuar como el punto de partida de estos exquisitos turirtas hacia un interior ibérico de naturaleza, tipismo y ruralidad.



Como un círculo virtuoso, la revolución que supuso la construcción del Hotel Atlántico en Cádiz de 1929 volvió a la ciudad en una de las últimas actuaciones arquitectónicas de nueva planta de la Red de Paradores. En 2012 se inauguraba el nuevo parador de la ciudad sobre el solar del Atlántico, precisamente para conmemorar la Exposición Iberoamericana de aquel año, obra de Luis Collantes y que supone un auténtico canto a la arquitectura del siglo XXI. En las antípodas del monumentalismo histórico, sus materiales, su diseño y, sobre todo, su interior diáfano, lleno de luz y de mar, ratifica que la idea surgida en la segunda década del siglo XX de que la unión entre arquitectura (contemporánea o no) con turismo es una de las más fructíferas.

Datos tomados de el Diario "El País", 18 de enero 2019. Autor: Francis Pachá

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