Refranes y meteorología


Desde hace siglos, las personas han utilizado refranes para predecir el tiempo atmosférico. Estas expresiones populares se basan en la observación de la naturaleza y, en algunos casos, coinciden con explicaciones científicas. Sin embargo, no todos los refranes meteorológicos son fiables, ya que muchos dependen de las características climáticas y geográficas de cada lugar. Veamos algunos de los más conocidos:

Año de nieves, año de bienes.
Significa que un invierno con mucha nieve es presagio de un año próspero y de buenas cosechas, especialmente para los cereales, ya que la nieve mantiene la tierra húmeda y esponjosa, la nutre, protege los cultivos de heladas fuertes y purga plagas, asegurando así la abundancia agrícola.

Nunca llueve a gusto de todos.
Refleja que el clima afecta a cada persona de forma diferente, tanto física como emocionalmente, satisfaciendo a unos mientras perjudica a otros. Las condiciones atmosféricas influyen en el estado de ánimo, la salud (infecciones, alergias) y la agricultura, generando bienestar o malestar según el individuo.

Cuando el sol se pone rojo, es que tiene lluvia en un ojo.
Indica posible lluvia al atardecer. Es una creencia tradicional que sugiere la llegada de lluvia. Científicamente, un atardecer rojo intenso se debe a la dispersión de la luz solar a través de una atmósfera cargada de humedad o partículas.

Por Santa Teresa, la lluvia trae agua a las presas.
Este refrán tradicional español, asociado al 15 de octubre (festividad de Santa Teresa de Jesús), indica que las lluvias de mediados de otoño son las primeras en recargar significativamente los embalses, presas y acuíferos tras el verano. Es un dicho popular que augura una buena gestión de recursos hídricos para la agricultura y el abastecimiento de agua

Si la corneja va rasante, saca bufanda y guante.
Este refrán tienen cierta base científica. Por ejemplo, cuando hace mucho frío y la atmósfera es estable, las masas de aire frío, que son más densas, se acumulan cerca del suelo. Esta situación dificulta los movimientos verticales del aire, lo que obliga a las aves a volar a baja altura.

Cuando marzo mayea, mayo marcea.
Su valor científico es muy limitado. Sugiere que si marzo es cálido, mayo será frío, pero en realidad no existe una relación directa entre los patrones atmosféricos de ambos meses. Se trata más bien de una coincidencia que puede ocurrir algunos años.

Por San Valentín, los almendros floridos. 14 de febrero
La floración de los almendros no depende de una fecha concreta, sino de las temperaturas registradas durante las primeras semanas del año. Si el invierno es suave, la floración puede adelantarse; si es frío, se retrasa.

Marzo, marzadas; viento frío y granizadas.
Advierte sobre la inestabilidad climática típica de este mes de transición, caracterizado por cambios bruscos de temperatura, vientos fuertes, tormentas de granizo y frío repentino. Refleja el carácter traicionero de marzo, donde pueden darse días soleados seguidos de heladas.

Si la golondrina vuela bajo, agua recela.
Esto sucede porque el aumento de humedad antes de la lluvia vuelve pesadas las alas de los insectos, obligándolos a volar bajo, lo que lleva a las golondrinas a cazar a menor altura.

En febrero busca la sombra el perro.
Significa que, aunque febrero es invierno, algunos días el sol puede ser fuerte, haciendo que incluso los animales busquen el frescor de la sombra, reflejando la naturaleza cambiante y a veces engañosa del tiempo en este mes, un mes de contrastes meteorológicos donde "un día malo y otro bueno

El cerco del Sol moja al pastor y el de la Luna, lo enjuga.
Si por el día aparece un halo alrededor del sol, se supone que es anuncio de lluvia inminente, pero si se produce por la noche alrededor de la luna llena, es indicio de que va a estar despejado (enjugar = secar).
En realidad se supone que cuando la luna tiene cerco anunciaría igualmente lluvia, pero no debe de estar muy claro el tema. Por eso otro refrán castellano dice: Cerco lleva la luna y estrellas dentro; llover o nevar quiere o hacer buen tiempo. Así siempre se acierta.

No hay invierno sin sol, ni verano sin brisa.
Este refrán popular resalta el equilibrio y la inevitable mezcla de características en las estaciones, indicando que incluso en el frío invierno hay días soleados y en el caluroso verano sopla brisa refrescante. Enseña a aceptar las variaciones y encontrar aspectos positivos en todas las situaciones.

Por enero, vale más una gorra que un sombrero.
Resalta la necesidad de abrigarse bien debido a las bajas temperaturas típicas de este mes invernal. Es un consejo tradicional que enfatiza la protección contra el frío, frecuentemente asociado a la bufanda, el abrigo (capa) y el sombrero. (Enero es tan frío que se necesita mucha protección).

Cielo a corderos, agua a calderos.
Es una predicción meteorológica popular española que indica que cuando el cielo presenta nubes blancas, pequeñas y esponjosas (tipo altocúmulos, llamadas "corderos" o "borregos"), es señal casi segura de que lloverá intensamente o en gran cantidad ("a calderos") en poco tiempo.

Y un añadido. (que me trae buenos recuerdos)
No hay sábado sin sol ni mocita sin amor. Alude a lo que sucede de forma regular y frecuente en períodos determinados, como el amor en la juventud, el buen tiempo en el sábado, el día destinado al descanso.

En conclusión, aunque los refranes meteorológicos forman parte del saber popular y reflejan antiguas observaciones de la naturaleza, la meteorología moderna ofrece explicaciones más precisas y fiables sobre los fenómenos climáticos. Este conocimiento científico resulta fundamental para comprender riesgos como los incendios forestales y subraya la necesidad de fomentar la prevención y el respeto por el medio natural.


Serie de paremias por cada mes del año:
"En enero frío y heladero", "En febrero busca la sombra el perro", "En marzo el perro y el amo" , "En abril ni candela ni candil", "Hasta finales de mayo no te quites el sayo" "Junio claro y fresquito, para todos es bendito" "En julio normal, seco todo manantial" "En agosto, frío en el rostro" "septiembre muy mojado mucho mosto" , octubre caída de hojas y lumbre", "Noviembre acabado, invierno empezado", "diciembre tiritando, buen enero y mejor año".

Gonzalo Díaz Arbolí
Académico de Santa Cecilia

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