lunes, 1 de octubre de 2012

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (83)

 LA ZONA NARANJA DE VALDELAGRANA
Me refiero a la zona de estacionamiento que el pasado verano instaló el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María en las áreas próximas a la playa de Valdelagrana.

Desconozco si ha habido beneficios netos para el Municipio entendiendo estos últimos como la diferencia entre los ingresos recaudados y los costes y gastos inherentes a esta instalación aunque en los días que he estado usándolo no observe mucha actividad.

Desde luego, el sistema operativo utilizado no provoca el ser usuario de este tipo de estacionamiento. He podido comprobar los inconvenientes ocasionados a las personas que nos visitan en esa  época del año y que, en muchos casos, hubieran sido usuarios pero el sistema implementado no se lo permitía.

El estacionamiento en esta zona tiene tres posibilidades:
  • 1 hora con tasa de 1,20 €
  • 4 horas con tasa de 3,60 €
  • Máximo 8 horas con tasa de 6 €
A diferencia de zonas naranjas en otras ciudades de España:
  • no se puede fraccionar el tiempo y, por tanto, la tasa a pagar
  • las máquinas expendedoras del recibo no dan cambio y no existe ningún sistema auxiliar que corrija esta situación cuando el usuario no dispone de la cantidad exacta que necesita para estacionar.
Este sistema inflexible genera ─de no llevar las monedas correspondientes─  que el usuario no pueda estacionar. Por ejemplo, si Vd.  lleva 4 monedas de 1 € le resultara imposible estacionar, salvo la consabida multa.

Lógicamente la zona tal como está concebida  ha creado  ciertas reticencias por parte de los comerciantes. El consumidor que va a la zona a comprar el periódico y tomar un aperitivo tendrá necesariamente que gastar 1,20 € pues no es posible hacerlo por menos dinero, encareciendo dicha compra o servicio.  El malestar de  los comerciantes se agrava  cuando los posibles usuarios se dirigen a sus establecimientos  solicitando el necesario cambio de monedas. Además, ello ocurre en áreas  donde hay comercios pues de lo contrario ─como es el caso de la zona paralela a los Toruños─ no existe ni siquiera esta posibilidad.

Por tanto, estando de acuerdo con la implantación de la zona naranja creo fundamental  la flexibilización de la misma aplicando fracciones horarias, a partir de una cantidad mínima que no debería ser superior a los 0,30 € con lo que se evitaría el problema añadido del cambio de monedas.

Evidentemente, no me refiero a los usuarios residentes ─que pueden adquirir un bono para toda la temporada siempre que reúnan los requisitos exigidos por la normativa municipal─ sino claramente a los miles de foráneos que nos visitan cada verano.

Sería de mucho interés el considerar las áreas limítrofes a la zona naranja ya que a los vecinos se le ha planteado un serio problema de aparcamiento especialmente en los días festivos dado "el rebote" de vehículos que no estacionan en la zona que estamos comentando bien por coste o ─lo que es peor─ por las razones antes indicadas.
Leopoldo Jiménez Ruiz
Académico de Santa Cecilia

2 comentarios:

  1. Esta claro que la zona naranja no pretende una ordenación del tráfico ni tampoco de los lugares de aparcamiento, se trata de un saqueo, así como suena: un saqueo.

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  2. José L. Martín E.1 de octubre de 2012, 22:03

    El ayuntamiento no invierte en mejorar en Puerto sólo en hacerlo más incómodo e insufrible, esto es una muestra.

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