martes, 5 de marzo de 2013

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (104)

Educación y miseria de la filosofía


¿Para qué filósofos en tiempos de penuria? Tal interpelación –paráfrasis de aquélla elegíaca de Hölderlin– parece presente en el anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). En ésta, primando el interés científico-técnico en detrimento de las Humanidades, las materias filosóficas quedan cercenadas en los planes educativos. De las tres materias actualmente existentes en el currículo de Filosofía, ya recortada la polémica “Educación para la Ciudadanía”, se suprime la “Educación Ético-Cívica” de 4º curso de ESO y se elimina la obligatoriedad de la “Historia de la Filosofía” de 2º de Bachillerato. Sólo la asignatura de “Filosofía” de 1º permanece. Así, pues, y como ha denunciado la REF (Red Española de Filosofía), en el segundo borrador de la LOMCE se reduce casi el 70 % del currículo de Filosofía en la enseñanza secundaria. Este hecho, además de que contradice las recomendaciones de la UNESCO (informe “La Filosofía, una escuela de libertad”, 2007, PDF) que destacan su rol formativo fundamental para el alumno y su carácter básico curricular, supone también una cortapisa al fomento de la reflexión crítica y el pensamiento independiente, además de un nuevo desprecio de las Humanidades y otro síntoma de barbarización de la cultura.



A la LOMCE no sólo no parece importarle la pérdida de conocimientos básicos para la formación integral del ser humano, sino que renuncia al valor práctico educacional que la Filosofía implica para el progreso intelectual del individuo y en la madurez civil de la sociedad. Por mucha crisis que padezcamos, la cual no es sólo económica sino también de valores morales y de ideas, no se puede hipotecar a las generaciones venideras el derecho de acceso a la Filosofía, ni a su tradición e historia, vínculo y signo de la mismidad y pluralidad cultural europea.

Un tiempo de penuria es precisamente una época manca de fundamento, una era suspendida en el abismo, según anunciaba Heidegger comentando los versos del poeta loco. Mas no se olvide que la Filosofía es un saber fundamental, un saber acerca del fundamento; y éste último no es más que un suelo donde intentamos nuestro arraigo, procurando saber a qué atenernos en nuestras problemáticas vidas. ¿Por qué se pretende prescindir de la Filosofía, más aún en tiempos de crisis? Por miseria intelectual. Desconcierta mucho una sociedad que, a la par que otorga su emblemático Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2012 a “una filósofa” –como así se autodefinió la pensadora norteamericana Martha Nussbaum–, en cambio ignora por completo su mensaje: “La importancia que tiene la filosofía para la economía sugiere [que] necesitamos una educación bien fundada en las humanidades para realizar el potencial de las sociedades que luchan por la justicia”. Léase su libro sobre por qué la democracia necesita de las Humanidades, y se comprenderá un poco más por qué la educación necesita de la Filosofía.
José M. Sevilla
Académico de Santa Cecilia


1 comentario:

  1. Tratan de evitar por todos los medios a su alcance que la gente piense. Y lo malo es que lo están consiguiendo.

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