jueves, 15 de octubre de 2015

CINE.

“MARC  RECHA VS. AMENÁBAR”


Desde siempre ha existido una dualidad en las películas que nos ofrecen los cines. Cine culto frente a cine comercial, cine popular frente a cine elitista, cine de masas frente a cine de minorías o cine grande (superproducciones) frente a cine minimalista, pequeño, intimista.   Seguramente las cosas seguirán así y el problema sea “nuestro, problema” al tener que elegir, en ver una cosa en vez de ver otra.  En realidad hay sitio para todos y para todas, (para todos los espectadores y para todas las películas).
 
Seguramente no dejará de haber películas espectaculares que arrastren al gran público a las salas pero a buen seguro que tampoco dejará de haber películas pequeñas, exquisitas y delicadas que harán las delicias de pequeños grupos de espectadores.

         Viene esto a cuento de la comparación entre dos películas que he visto recientemente. Las dos las vi en el Festival de San Sebastián, aunque una de ellas la he vuelto a ver ahora en El Puerto. La otra me costará un poco mas volver a verla aquí. Tendré que esperar a que el Área de Cultura del Ayuntamiento, Antonio Ahucha para ser mas exactos, la traiga a alguno de los ciclos que organiza en la Cinemateca Municipal.


         La primera a la que me estoy refiriendo es  “Regresión”, de Alejandro Amenábar, su última y esperada película a la que no le falta nada para ser considerada una de esas películas grandes a las que me refería.  La otra es “Un día perfecto para volar”, ejemplo perfecto al otro grupo de películas de las que les hablaba.

         La película de Amenábar es una película internacional, rodada en inglés, en Canadá, con actores internacionales conocidos. El tema entra dentro de lo que solemos conocer por cine te terror aunque él decía en la rueda de prensa que no era una película de miedo sino “sobre el miedo”. Es igual, el público conoce las películas de Amenábar y sabe mas o menos lo que va a encontrar en ellas. Aquí se centra en las sectas o, mas exactamente en la idea que las gentes tienen de las sectas, idea muchas veces creada en la mente de la colectividad por la fuerza de de las historias que aparecen en la prensa y en la T.V e incluso en las vallas publicitarias.   Y no solo de las sectas sino incluso de las religiones en general y del catolicismo en particular y sobre todo del Diablo., de Satanás. . Esta no será seguramente un gran éxito ni de crítica ni de público pero ningún crítico hablará abiertamente mal de ella y a muchísimos espectadores les encantará.  Amenábar es uno de esos directores cuyo cine se asimila al que hacen los americanos, al cine internacional, abiertamente comercial, lo mismo que les ocurre a otros directores españoles como J.A. Bayona.

         La película de Marc Recha, hecha en cinco días con un equipo familiar y con un presupuesto bajísimo no la irán a ver los espectadores a los que claramente no les gustaría si la fueran a ver y sin embargo hará felices a otros que van a verla pensando que la película les dará en alguna medida lo que esperan de ella.  Tres personajes, uno el director, Marc Recha, otro su propio hijo de siete años y finalmente Sergi López como un amigo de la familia de toda la vida. Dice Marc Recha que su película la ha concebido como una oda a la paternidad deseada, constructiva y positiva.

          Tras una larga secuencia en la que Sergi López ayuda al niño a hacer volar la cometa mientras le cuenta un larguísimo cuento, aparece el padre del niño a la vez que desaparece Sergi López y la película da un giro inesperado aunque deja abierto el final para que el espectador busque el desenlace (o la explicación) que prefiera.

Un tipo de cine minoritario cuyo máximo exponente es quizás Victor Erice director de la mítica “El espíritu de la colmena”.
Jesús Almendros Fernández
Socio colaborador de la Academia
          

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