jueves, 14 de junio de 2018

CANTE FLAMENCO Capítulo (VIII) Cantes festeros.

§  Cantes festeros:
o   Tientos y tangos
o   Bulerías
o   Alboreá
o   Bambas o Bamberas                               
o   Tientos y Tangos:
Para Ricardo Molina, el tango gitano-andaluz es uno de los cuatro cantes básicos, como lo son la toná, la soleá o la siguiriya, pilares del cante flamenco, y representan la cristalización de toda una tradición festera.
Tangos y Tientos componen una sola familia de cantes, en la que los primeros son reconocidos como padres de los segundos.
Existen varias teorías sobre la etimología del vocablo tango y de la procedencia del cante que lo define. Hay quien sostiene que procede del verbo latino “Tangir”  (tocar). Otros consideran probable el origen negro-africano  del sufijo “-ngo”  y las posibles influencias de la filiación negra sobre el folklore gitano-andaluz. Ricardo Molina dice que la palabra tango es muy española, tanto para el cante flamenco como para el argentino. Hay quien sostiene que el tronco del tango argentino es, indiscutiblemente, el tango andaluz, y hay quienes desconfían de la relación entre uno y otro tango.
Por su origen, el tratadista cordobés distingue cuatro modalidades:
Tangos de Cádiz y los Puertos; Tangos de Jerez; Tangos de Sevilla y Triana; Tangos de Málaga.
     Mientras que los dos primeros justifican su denominación geográfica por el ámbito donde se desarrollaron, por su línea melódica y su vibración emotiva; las otras dos modalidades, de Jerez y Málaga, piensa que son fruto de sendas inspiraciones personales, concretamente de “Curro Frijones”  los de Jerez; y del “Piyayo”  los de Málaga. Admite que los tangos gaditanos se han impuesto sobre todos los demás, tal vez porque su vibración emotiva y su línea melódica, con cierto aire de soleares, es de índole superior a los de las otras localidades.
    Tangos de Curro Frijones:                                  https://www.youtube.com
    Tangos del Piyayo:                                              https://www.youtube.com
     El género de los tangos ha contado siempre con intérpretes de primer orden, entre los cuales destacan Enrique “el Mellizo”, “Pericón” de Cádiz, Aurelio Sellé, Antonio Mairena, Pastora Pavón, “Niña de los Peines”
Ricardo Molina los define:
     <<Como una proyección de los tangos al plano de los cantes básicos>>. 
García Matos afirma:
     << Los tientos no son más que tangos lentos con influencia de siguiriyas y soleares.
Fernando Quiñones dice que los Tientos  son:
     << La más genuina, importante y gaditana consecuencia de los tangos>>.
     Y le atribuye la paternidad a Enrique “el Mellizo”, quien siempre les llamó “tangos”  y de quien, con este nombre, los aprendió el jerezano Manuel Torres.
     Más tarde, Antonio Chacón los pone en circulación con el nombre de “tientos”. Su compás es el mismo pero más lento y solemne, lo que hace que su baile sea también más rítmico y majestuoso. Sus letras suelen ser sentimentales y conmovedoras, las de los tangos son festivas y humorísticas. Tientos y Tangos, casi siempre, forman pareja. Es muy usual comenzar cantando por tientos, que son más expresivos y pausados, para terminar por tangos, con la guitarra acelerando su ritmo como puente entre ambos. El baile por tientos, bien interpretado, adquiere tal grandeza y calidad rítmica que, según el escritor jerezano Caballero Bonald, fue considerado baile mayor.
    En cuanto a su etimología y procedencia, cuesta aceptar que provenga del latín “temptare”, parece más razonable y creíble que proceda de cierta expresión coloquial popular atribuida al trago de vino: “echar un tiento”,  o al rasgueo improvisado de una guitarra: “dale un tiento”.
Esta expresión no difiere mucho de la definición del Diccionario Etimológico de la Lengua Española: <<Tiento: floreo o preludio que hace el músico para comprobar la
    afinación del    instrumento>>.
    Parece razonable aceptar la tesis de que fuera esta primitiva copla la que le diera el nombre:                                                                                    Tientos y Tangos:
Me tiraste varios tientos                           https://www.youtube.com
por ver si me blandeabas                          https://www.youtube.com
y me encontraste más firme                       https://www.youtube.com
que las murallas del alba.                         https://www.youtube.com
o   Bulerías:
Para hablar del origen de las bulerías no tengo más que recurrir, una vez más, a la obra de Ricardo Molina: “Mundo y formas del Cante Flamenco” donde dice:
<< Su punto de arranque no fue otro sino el estribillo con el que era costumbre acabar la soleá. Dicho estribillo consta de dos o tres versos y anuncia con un cambio de compás que el cantaor va a terminar su recital. Esa es la razón por la que las viejas bulerías conserven tan acusado aire familiar con la soleá. Soleá por bulerías y bulerías por soleá suelen llamar los aficionados a esa vieja modalidad, que no es más que una sola y misma cosa en el fondo >>.
Los remates de la soleá son de diversos tipos. Según la tradición flamenca las bulerías  surgieron del remate con el que el “Loco Mateo” terminaba sus soleares, por lo que podemos vincular su nacimiento al Jerez de 1870.
La principal característica de las bulerías es la capacidad de asimilación. Esto que parece una virtud que pudiera enriquecerla, no lo es tanto, pues la improvisación del compás, los juegos de voz y el ritmo del baile, son capaces de llevar y adaptar cualquier letra o canción a compases flamencos tradicionales, que es tanto como decir que para cantar por bulerías vale cualquier cosa.  
Las bulerías, Ricardo Molina, las clasifica en dos grandes grupos:
-        Bulerías para cantar - “al golpe”- que se caracterizan por su compás con pausas muy parecidas a las de la soleá, y
-        Bulerías para bailar –“ligadas”- porque ligan sus tercios arrastradas por el vivo ritmo del baile y la guitarra.
González Climent, refiriéndose a las bulerías de Cádiz, más serias y canónicas, distingue en ellas dos cualidades especiales y diferenciadoras:
<<…una cierta proximidad al cante por alegrías y un leve deje de aporte indiano, siempre presente en el espíritu y estética de la ciudad de Cádiz >>.
<< Desde el punto de vista dinámico y sensual, Cádiz brinda a las bulerías formas y tratamientos variables que casi siempre desembocan en magnitud espacial… Cádiz es un palmeo constante, complicado, exquisito, peripatético; es una continua solicitud anónima de ritmo y baile que persiguen con obstinación la unidad de la juerga flamenca, ¡que ya es decir! Las bulerías son destinatario preferente del movedizo “ángel” gaditano >>.
Bulerías:        https://www.youtube.com //  https://www.youtube.com
o   Alboreá:
La alboreá  es un cante de ritual que no trasciende el ámbito familiar, pues está reservado para las bodas gitanas, fuera de ellas los gitanos cabales no la cantan jamás, pues, junto con las peteneras, creen que traen mal fario y acarrean infortunio cuando se saca de su lugar y momento propios. Los viejos gitanos la procuraban guardar de la curiosidad de los payos para preservar su intimidad. Es un cante de fiesta cuyo compás se atempera generalmente al de las bulerías.
El catedrático del Real Conservatorio de Madrid, Tomás de Andrade de Silva escribió:
<< Las Alboreás nos traen, en su nombre evocador, el perfume, la poesía y la gracia del mundo gitano-andaluz. Pero no del dramático de la fragua, donde el martinete solloza entre martilleo y jadeos de fuelle; ni del penoso vagar de los caminos, de la hoguera y de la luna, en el que la siguiriya desgarra el lastimero compás de su pena; ni siquiera el bullicioso mundo del jaleo y la fiesta de la bulería, sino que la alboreá lleva, hasta la alcoba de la novia, la poesía del amor, porque es un cante de boda >>.
    Alboreás:                                              https://www.youtube.com

o   Bamberas o Bambas:
Ricardo Molina no denomina a este cante “bambera”  sino “bamba”  pues piensa que puede proceder del verbo bambolear  y más concretamente de bamba, que no es otra cosa que un columpio.
Parece ser que su origen sea una canción popular aflamencada que se cantaba, en ciertos pueblos de Andalucía durante las fiestas camperas, y se entonaba mientras se mecían a los niños, o a la enamorada, en un columpio. También dejó escrito que las bamberas  se cantan sin acompañamiento de guitarra, aunque hoy sí se acompaña con la guitarra que recuerda al de una soleá pero con ritmo más lento. Lo cierto es que este cante no tiene la grandeza de otros, pero por sus raíces populares andaluzas, intérpretes como la “Niña de los Peines”  le dieron gran divulgación.
Otros cantes festeros:
o   Jaleos:                 https://www.youtube.com

o   Zambras:             https://www.youtube.com

o   Zorongos:            https://www.youtube.com
Ignacio Pantojo
Socio colaborador de la Academia Santa Cecilia

GLOSARIO DE TÉRMINOS FLAMENCOS


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