“Vincit qui patitur”: la máxima romana del pensamiento estoico
“Vincit qui patitur” es una de las máximas más poderosas del pensamiento estoico. Atribuida a Séneca, filósofo romano nacido en Córdoba en el siglo I, —que puede traducirse como “vence quien soporta” o “gana quien persevera”— condensa una enseñanza que ha perdurado durante milenos: la verdadera victoria no siempre es visible ni inmediata, pero se forja en la fortaleza interior frente a la adversidad. A primera vista, la expresión podría confundirse con una invitación a la resignación pasiva. Sin embargo, para los estoicos, soportar nunca significó rendirse. El verbo latino patitur no alude a una espera indolente, sino a una actitud activa: frente al dolor, la incertidumbre o el fracaso con autocontrol, claridad mental y dignidad. Soportar, en este sentido, es resistir. Es como una especie de calma de madre que reposa abierta de brazos esperando a sus hijos. Para el estoicismo, la vida está inevitablemente unida a situaciones que no podemos controlar. Crisis políticas, enfermedades, pér...