jueves, 14 de junio de 2018

CANTE FLAMENCO Capítulo (VIII) Cantes festeros.

§  Cantes festeros:
o   Tientos y tangos
o   Bulerías
o   Alboreá
o   Bambas o Bamberas                               
o   Tientos y Tangos:
Para Ricardo Molina, el tango gitano-andaluz es uno de los cuatro cantes básicos, como lo son la toná, la soleá o la siguiriya, pilares del cante flamenco, y representan la cristalización de toda una tradición festera.
Tangos y Tientos componen una sola familia de cantes, en la que los primeros son reconocidos como padres de los segundos.
Existen varias teorías sobre la etimología del vocablo tango y de la procedencia del cante que lo define. Hay quien sostiene que procede del verbo latino “Tangir”  (tocar). Otros consideran probable el origen negro-africano  del sufijo “-ngo”  y las posibles influencias de la filiación negra sobre el folklore gitano-andaluz. Ricardo Molina dice que la palabra tango es muy española, tanto para el cante flamenco como para el argentino. Hay quien sostiene que el tronco del tango argentino es, indiscutiblemente, el tango andaluz, y hay quienes desconfían de la relación entre uno y otro tango.
Por su origen, el tratadista cordobés distingue cuatro modalidades:
Tangos de Cádiz y los Puertos; Tangos de Jerez; Tangos de Sevilla y Triana; Tangos de Málaga.
     Mientras que los dos primeros justifican su denominación geográfica por el ámbito donde se desarrollaron, por su línea melódica y su vibración emotiva; las otras dos modalidades, de Jerez y Málaga, piensa que son fruto de sendas inspiraciones personales, concretamente de “Curro Frijones”  los de Jerez; y del “Piyayo”  los de Málaga. Admite que los tangos gaditanos se han impuesto sobre todos los demás, tal vez porque su vibración emotiva y su línea melódica, con cierto aire de soleares, es de índole superior a los de las otras localidades.
    Tangos de Curro Frijones:                                  https://www.youtube.com
    Tangos del Piyayo:                                              https://www.youtube.com
     El género de los tangos ha contado siempre con intérpretes de primer orden, entre los cuales destacan Enrique “el Mellizo”, “Pericón” de Cádiz, Aurelio Sellé, Antonio Mairena, Pastora Pavón, “Niña de los Peines”
Ricardo Molina los define:
     <<Como una proyección de los tangos al plano de los cantes básicos>>. 
García Matos afirma:
     << Los tientos no son más que tangos lentos con influencia de siguiriyas y soleares.
Fernando Quiñones dice que los Tientos  son:
     << La más genuina, importante y gaditana consecuencia de los tangos>>.
     Y le atribuye la paternidad a Enrique “el Mellizo”, quien siempre les llamó “tangos”  y de quien, con este nombre, los aprendió el jerezano Manuel Torres.
     Más tarde, Antonio Chacón los pone en circulación con el nombre de “tientos”. Su compás es el mismo pero más lento y solemne, lo que hace que su baile sea también más rítmico y majestuoso. Sus letras suelen ser sentimentales y conmovedoras, las de los tangos son festivas y humorísticas. Tientos y Tangos, casi siempre, forman pareja. Es muy usual comenzar cantando por tientos, que son más expresivos y pausados, para terminar por tangos, con la guitarra acelerando su ritmo como puente entre ambos. El baile por tientos, bien interpretado, adquiere tal grandeza y calidad rítmica que, según el escritor jerezano Caballero Bonald, fue considerado baile mayor.
    En cuanto a su etimología y procedencia, cuesta aceptar que provenga del latín “temptare”, parece más razonable y creíble que proceda de cierta expresión coloquial popular atribuida al trago de vino: “echar un tiento”,  o al rasgueo improvisado de una guitarra: “dale un tiento”.
Esta expresión no difiere mucho de la definición del Diccionario Etimológico de la Lengua Española: <<Tiento: floreo o preludio que hace el músico para comprobar la
    afinación del    instrumento>>.
    Parece razonable aceptar la tesis de que fuera esta primitiva copla la que le diera el nombre:                                                                                    Tientos y Tangos:
Me tiraste varios tientos                           https://www.youtube.com
por ver si me blandeabas                          https://www.youtube.com
y me encontraste más firme                       https://www.youtube.com
que las murallas del alba.                         https://www.youtube.com
o   Bulerías:
Para hablar del origen de las bulerías no tengo más que recurrir, una vez más, a la obra de Ricardo Molina: “Mundo y formas del Cante Flamenco” donde dice:
<< Su punto de arranque no fue otro sino el estribillo con el que era costumbre acabar la soleá. Dicho estribillo consta de dos o tres versos y anuncia con un cambio de compás que el cantaor va a terminar su recital. Esa es la razón por la que las viejas bulerías conserven tan acusado aire familiar con la soleá. Soleá por bulerías y bulerías por soleá suelen llamar los aficionados a esa vieja modalidad, que no es más que una sola y misma cosa en el fondo >>.
Los remates de la soleá son de diversos tipos. Según la tradición flamenca las bulerías  surgieron del remate con el que el “Loco Mateo” terminaba sus soleares, por lo que podemos vincular su nacimiento al Jerez de 1870.
La principal característica de las bulerías es la capacidad de asimilación. Esto que parece una virtud que pudiera enriquecerla, no lo es tanto, pues la improvisación del compás, los juegos de voz y el ritmo del baile, son capaces de llevar y adaptar cualquier letra o canción a compases flamencos tradicionales, que es tanto como decir que para cantar por bulerías vale cualquier cosa.  
Las bulerías, Ricardo Molina, las clasifica en dos grandes grupos:
-        Bulerías para cantar - “al golpe”- que se caracterizan por su compás con pausas muy parecidas a las de la soleá, y
-        Bulerías para bailar –“ligadas”- porque ligan sus tercios arrastradas por el vivo ritmo del baile y la guitarra.
González Climent, refiriéndose a las bulerías de Cádiz, más serias y canónicas, distingue en ellas dos cualidades especiales y diferenciadoras:
<<…una cierta proximidad al cante por alegrías y un leve deje de aporte indiano, siempre presente en el espíritu y estética de la ciudad de Cádiz >>.
<< Desde el punto de vista dinámico y sensual, Cádiz brinda a las bulerías formas y tratamientos variables que casi siempre desembocan en magnitud espacial… Cádiz es un palmeo constante, complicado, exquisito, peripatético; es una continua solicitud anónima de ritmo y baile que persiguen con obstinación la unidad de la juerga flamenca, ¡que ya es decir! Las bulerías son destinatario preferente del movedizo “ángel” gaditano >>.
Bulerías:        https://www.youtube.com //  https://www.youtube.com
o   Alboreá:
La alboreá  es un cante de ritual que no trasciende el ámbito familiar, pues está reservado para las bodas gitanas, fuera de ellas los gitanos cabales no la cantan jamás, pues, junto con las peteneras, creen que traen mal fario y acarrean infortunio cuando se saca de su lugar y momento propios. Los viejos gitanos la procuraban guardar de la curiosidad de los payos para preservar su intimidad. Es un cante de fiesta cuyo compás se atempera generalmente al de las bulerías.
El catedrático del Real Conservatorio de Madrid, Tomás de Andrade de Silva escribió:
<< Las Alboreás nos traen, en su nombre evocador, el perfume, la poesía y la gracia del mundo gitano-andaluz. Pero no del dramático de la fragua, donde el martinete solloza entre martilleo y jadeos de fuelle; ni del penoso vagar de los caminos, de la hoguera y de la luna, en el que la siguiriya desgarra el lastimero compás de su pena; ni siquiera el bullicioso mundo del jaleo y la fiesta de la bulería, sino que la alboreá lleva, hasta la alcoba de la novia, la poesía del amor, porque es un cante de boda >>.
    Alboreás:                                              https://www.youtube.com

o   Bamberas o Bambas:
Ricardo Molina no denomina a este cante “bambera”  sino “bamba”  pues piensa que puede proceder del verbo bambolear  y más concretamente de bamba, que no es otra cosa que un columpio.
Parece ser que su origen sea una canción popular aflamencada que se cantaba, en ciertos pueblos de Andalucía durante las fiestas camperas, y se entonaba mientras se mecían a los niños, o a la enamorada, en un columpio. También dejó escrito que las bamberas  se cantan sin acompañamiento de guitarra, aunque hoy sí se acompaña con la guitarra que recuerda al de una soleá pero con ritmo más lento. Lo cierto es que este cante no tiene la grandeza de otros, pero por sus raíces populares andaluzas, intérpretes como la “Niña de los Peines”  le dieron gran divulgación.
Otros cantes festeros:
o   Jaleos:                 https://www.youtube.com

o   Zambras:             https://www.youtube.com

o   Zorongos:            https://www.youtube.com
Ignacio Pantojo
Socio colaborador de la Academia Santa Cecilia

GLOSARIO DE TÉRMINOS FLAMENCOS


martes, 12 de junio de 2018

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (347)


“GLORIA GRAHAME”

           

        Se proyectó recientemente en nuestros multicines, una película sobre los últimos meses de vida de la actriz Gloria Grahame y su romance con el joven actor británico Peter Tunner, que es quien  escribió el libro en el que cuenta su relación con la estrella, libro en el que se  basa la película.

            Gloria Grahame fue una gran actriz de reparto de Hollywood en los años 50 en películas como “Encrucijada de odios”, “Que bello es vivir”, “En un lugar solitario”, “Los sobornados” o “Cautivos del Mal”, con la que ganó el Oscar a mejor actriz secundaria en 1952,  compitiendo con otras de la categoría de Thelma Ritter o Terry Moore en una época llena de espléndidos actores y actrices que sin llegar al estrellato, eran extraordinarios en sus actuaciones y cuyos rostros fueron tremendamente populares y conocidos, aunque muchas veces sus nombres no eran recordados por el público, como Burges Meredith, Walter Brennan o Arthur Kennedy.

            Gloria Grahame fue una mala “buenísima”, una de las mejores “malas” del cine, una mujer fatal, cuyos  papeles casi siempre eran de   devoradora de hombres, destructora de matrimonios y causante de suicidios de amantes despechados.   Estuvo casada cuatro veces, una de ellas con el director Nicholas Ray del que se divorció en 1952 y con cuyo hijo, Anthony, se casó en 1960.

            En los años 60 dejó de ser contratada por las grandes productoras y se refugió en la TV y el teatro.
            Enferma de un cáncer de estómago, cerró los ojos y se negó a ser tratada. Se trasladó a Inglaterra buscando desesperadamente una vida normal y tranquila rodeada de seres a los que querer y que la quisieran, pero su naturaleza era mas fuerte que ella y se enamoró ciegamente de un joven actor ingles con el que vivió un breve, pero apasionado romance, hasta que la enfermedad se hizo tan patente que no tuvo mas remedio que llamar a uno de sus hijos y marcharse a América, donde murió al poco tiempo de llegar. Tenía 56 años.

            “Las estrellas de Hollywood no mueren en Liverpool”, está dirigida por el discreto Paul McGuigan, que ha tenido el acierto de no querer hacer “su gran película” y la dirige con discreción y en un tono contenido, muy adecuado a la historia, evitando el melodrama.

            Annette Bening, a la que todos recordamos por “El presidente y miss Wade”, se mete en la piel de Gloria Grahame sin querer ser “ella”, a la que vemos y recordamos en dos escenas en B. y N.  Tratar de imitar su físico hubiera sido un grave error.   El joven actor está interpretado por Jamie Bell, el inolvidable niño protagonista de “Billy Elliot”.


            Los jóvenes no sabrán quien era esta mujer o si lo saben, será a través de la proyección de alguna de sus películas en la TV, pero los amantes del cine de mas edad, no podrán, no podremos,  dejar de emocionarnos recordando los apasionados y turbulentos personajes interpretados por esta actriz
Jesús Almendros Fernández
Crítico de cine y socio colaborador de la Academia
        
     

domingo, 10 de junio de 2018

XVII CICLO CULTURAL "LOS MARTES DE LA ACADEMIA". Julio y agosto de 2018


Este verano que comenzamos supone la XVII edición de los “Martes de la Academia”. Casi rozamos la mayoría de edad, tiempo en el que creemos se ha convertido en costumbre arraigada para un número importante de vecinos y visitantes de nuestra ciudad,  ver en este pequeño patio a personas significativas en sus ámbitos, bien sea cultural, científico o artístico.

El hilo conductor de este año, 4 conferencias, girará en torno al terremoto de 1755 y la posibilidad de que se repita un sismo de semejantes características en la Bahía de Cádiz. Contamos para este ciclo con científicos, expertos en prevención de riesgos e historiadores, para abordar el problema desde una perspectiva lo más amplia posible.

No olvidamos temas de especial interés para la ciudad, como el Centro Histórico y el Turismo,  y la Música, con dos magníficos conciertos.


Estamos seguros de que seguirán confiando en nosotros y llenando todos los martes nuestro patio, que es el suyo.



3 de juliodon José F. Estévez Rodríguez, (Presidente de la Fundación Pintor Enrique Ochoa: "Ochoa y Lorca en Nueva York. Música en el lienzo".
Presenta: doña Inmaculada Moreno, académica de Santa Cecilia.
Patio de la Academia. 21:00h.
Para ampliar información, pulsar AQUÍ.



10 de julio: don David de la Encina (Alcalde y Concejal de Turismo): 
Oportunidades y retos de nuestro Centro Histórico patrimonial”.
Presenta: doña Carmen Cebrián. Presidente de la Academia  de Sta Cecilia.
Patio de la Academia. 21,00h.
  
17 de julio: don Juan Antonio Morales González (doctor en Geología, Universidad de Huelva), don Francisco J. García Prieto (doctor en Ciencias Náuticas, UCA), don Fernando Arroyo del Castillo (cineasta): 
La gran ola: entender el pasado es la clave del futuro
Presenta don Javier Maldonado Rosso. Académico de Santa Cecilia.
Patio de la Academia. 21,00 h.


24 de julio: don José Manuel Morales, arquitecto:
 “La ciudad de los cien palacios: 25 años sin Plan Especial  del Centro Histórico
Presenta: don Antonio Moreno. Socio de la Academia.
Patio de la Academia. 21,00 h.



31 de julio: Concierto del grupo vocal  
Ars Cantus: Villanescas a cinco de Francisco Guerrero.
Bodega  Milenario de  Caballero. Calle San Francisco. 21,00 h.


3 de agosto: (en colaboración con Art Puerto) Mesa redonda: 
El Barroco: del siglo XVII al XXI”. 

Ángel Pantoja (escultor, profesor de la Academia), José Dodero (pintor)  
Coordina: Carmen Cebrián, Presidenta de la Academia. 
Patio de la Academia. 19,30h
  


7 de agosto: doña Mercedes Pacheco Martínez (doctora en Oceanografía Física, Universidad de Las Palmas): 
El tsunami de 1755 y El Puerto de Santa María: un acercamiento científico”.
Presenta  don Juan Gómez Fernández. Académico de Santa Cecilia.
Patio de la Academia. 20.30 h.

14 de agosto: don José Antonio Aparicio Florido (Presidente del Instituto Español para la Reducción de los Desastres), don Juan Clavero Salvador (Biólogo), don Javier Cobos Benítez (Jefe del Servicio de  Protección Civil de El Puerto de Santa María):
 “Prevención de riesgos naturales”.
Coordina: don Juan Villarreal Panadero. Académico de Santa Cecilia.
Patio de la Academia. 20.30 h.

21 de agosto: don Miguel Correa Monteiro (doctor en Historia Moderna, Universidad de Lisboa): 
El terremoto de Lisboa y posterior tsunami en la sociedad portuguesa del momento”.
 Presenta don Manuel Pacheco Albalate, Académico de Santa Cecilia.
 Patio de la Academia. 20.30 h.

28 de agosto
Concierto de Ana María Castillero Gómez (violín) y Juan Miguel Camacho Corrales (viola).
Patio de la Academia. 20.30 h.  

Como es habitual en este último martes la Academia nos ofrecerá un concierto. Acompañados por la voz acogedora y aguda del violín, Ana María Castillero Gómez y la melodiosa de contralto de la viola, Juan Miguel Camacho Corrales. Impulsados por sus inquietudes de renovación y por sus dotes creativas, se han exigido apostar decididamente por la innovación y el enriquecimiento de un repertorio, para dúo de cuerda, tanto en su lenguaje, como en su color, su temática y sus formas.

Con 8 años comienza Ana María Castillero sus estudios musicales en el Conservatorio elemental Rafael Taboada.  Para continuar sus estudios medios debe ingresar en el Joaquín Villaltoro de Jerez, circunstancia que le obliga a compaginar sus desplazamientos desde El Puerto de Santa María a Jerez con los estudios del Conservatorio y los de ESO y Bachillerato. Toda una proeza de vocación y responsabilidad.
En el 2010 inicia el grado superior de violín en el Real Conservatorio Victoria Eugenia de Granada y lo culmina en el 2015 y en este intervalo consigue desdoblar su tiempo, para viajar a China, y también y además, ser miembro de la Orquesta del Bicentenario de Cádiz y alumna de la Academia Joven de la Orquesta Ciudad de Granada y en este mismo año de 2015 se desplaza a EEUU, para seguir ampliando estudios.
Para resumir sus cualidades  hemos de resaltar que se trata de una mujer que derrocha entusiasmo y pasión en su trabajo y que además es poseedora de una sensibilidad, inteligencia y amabilidad más allá de lo común.

No le va a la zaga Juan Miguel Camacho en cuanto a entrega, ilusión, esfuerzo, inteligencia y capacidad de renuncia, ya que después de haber pasado, muy joven también, por los Conservatorios Paco de Lucía, de Algeciras y el de Muñoz Molleda, de La Línea de la Concepción, en 2011 obtiene una plaza en el Real Conservatorio Superior de Música Victoria Eugenia, de Granada, con la profesora Alejandra Poggio Lagares, donde finaliza en 2015 sus estudios de grado superior y seguidamente amplia su formación en Carolina del Norte, en EEUU y actualmente continúa su perfeccionamiento instrumental con el violinista Jerome Ireland, en Sevilla, aunque, en el momento actual, ya posee una gran experiencia en música de cámara por haber participado en numerosos conciertos y festivales y haber colaborado con otras muchas Orquestas, destacando especialmente la Orquesta Sinfónica “The University of North Carolina Greensboro” y la Orquesta Filarmónica y Coro “La Bohemia”.

viernes, 8 de junio de 2018

CANTE FLAMENCO Capítulo VII y (2)


      Soleá de Jerez:
    Al hablar de soleá de Jerez hay que referirse obligatoriamente a la única soleá, muy gitana y personal, que creó Antonio Vargas, popularmente conocido por “Curro  Frijones”  que, desde luego, es inconfundible. Es un cante corto, susceptible de ser interpretado de muchas maneras. Unas veces marcaba largas pausas entre tercio y tercio, mientras que otras los ligaba de modo muy peculiar, pero la esencia de su soleá siempre fue la misma. Pastora Pavón y Aurelio Sellés, coinciden en que la versatilidad fue la principal característica del cantaor jerezano.
    Tomás Pavón adaptó a su manera la soleá de “Frijones”, dotándola de una grandeza que, en el estilo de su creador, no tenía.
    Soleares de Jerez:                                https://www.youtube.com

o   Soleá de Córdoba:

    Según el cordobés Ricardo Molina, Córdoba cantó por soleares desde mediados del siglo XIX, y divide en dos etapas la historia del cante por soleá:
En la primera (1860-1900) fue tributaria de la Serneta y de Enrique “el Mellizo”. En la segunda (1900-1960) de Triana.
     A principios del siglo XX, la soleá, al aclimatarse a Córdoba, se hizo más pausada y larga; perdió la técnica del ligado y con él su tensión. De este modo adquirió un tono de cante recitado que, a menudo, fue la expresión de sentencias morales más que efusión patética o apasionada.
    Soleares de Córdoba:                           https://www.youtube.com

o   Polos y Cañas:
El “Polo”  está considerado  por la mayoría de los estudiosos del flamenco como el cante flamenco más antiguo, después de la “Toná” que conocemos.
Don José Cadalso “Dalmiro”, en sus “Cartas Marruecas”, menciona la existencia de un canto popular al que denominaban “Polo”.
Hay quien afirma que su creador fue Tobalo, cantaor de Ronda (s.XVIII). No se ha encontrado documento alguno que lo testifique, pero lo que si se da por seguro es que, como otros muchos, este cante deriva de la toná primitiva o de un baile que ya existiera con ritmo de soleá. (Ver soleá apolá. Pág.24)
Otros cantaores míticos como “El Fillo”, “El Nitri”, “Curro Durse” y “El Planeta”, a quien le llamaron el “rey de los polos”, cultivaron este cante.
Hay quien habla de dos tipos de Polos: uno de ellos el“Polo natural”, que  une en un solo cante al polo  y a la caña, creado por “Curro Durse”, quien primero cantaba la caña  y la remataba con un polo  como si de un “macho”  se tratara. El otro Polo, el no natural, llamado estilo “Tobalo”, anterior al natural de Curro Durse, fue seguido por los cantaores de voz “afillada”- grave y rota – y, a diferencia de aquél, lo remataban con una soleá.
o   Cañas:     
Son muchas las teorías y debates sobre el origen y denominación de la Caña, un cante que, según García Matos, tal vez proceda de otro anterior, no flamenco, recogido en las “Tradiciones Populares Andaluzas” de Isidoro Hernández, en cuyo estribillo se citaba: Caña dulce, de mi dulce caña… Arcadio Larrea hace proceder su origen musical de una canción culta. Serafín  Estébanez Calderón, en sus “Escenas Andaluzas”, recoge la descripción que el hispanista Richard Ford hace en “Cosas de España” (1830), de la “Caña”:
<<En los intermedios lúcidos entre el baile y el anisado, la “caña”, que es la verdadera “gaunnia” –canción árabe-, se administra como algún calmante por algún hirsuto artista, sin faralaes, botonaduras, diamantes o guantes de cabritilla, cuyas coplas, tristes y melancólicas, siempre empiezan y terminan con un ¡Ay!, un suspiro o un grito en tono muy elevado. Estas melodías morunas, reminiscencias de otros tiempos, se conservan mejor en pueblos serranos cercanos a Ronda, donde no hay caminos para los miembros del Conservatorio Napolitano de la Reina Cristina…>>
Ricardo Molina, en su obra “Mundo y Formas del Cante Flamenco”, sin desdeñar la investigación histórica, decide situarse en el terreno de la realidad y analizar el cante propiamente dicho:
“La Caña manifiesta patentes analogías con los más diversos cantes: alboreá, serrana, soleá, polo, etc. Las semejanzas con el polo son las más profundas - no obstante éste parece derivar de la caña -. Ambos caña y polo – presentan hoy forma única; les sirve de introducción un ¡Ay! repetido varias veces, que cumple función musical de obertura; siguen el compás de la soleá; intercalan un ¡Ay! medial que opera acción disociativa, originando el medio polo y la media caña. Proceden, probablemente, de estratos musicales cultos>>.
    Letra de una Caña:                    El que siembra en mala tierra       
¿qué es lo que espera cogé?                    
Que el trigo se vuelva piera                      
y no puea prevalesé.          
    Cañas y Polos:                          https://www.youtube.com

o   Serrana:
Estilo perteneciente al complejo grupo de la seguiriya, pues adaptó su ritmo, en el que es fácil descubrir vetas de caña y mucho de liviana, tanto que algunos cantaores suelen templarse con una liviana. Comparte con la caña el sistema tonal y la partición en dos de la copla. Sus tercios son largos y melodiosos. La forma literaria es la de la seguidilla castellana, añadiéndosele una coda o trístico con el mismo ritmo.
Los temas de sus coplas son descriptivos de las faenas camperas; de las costumbres y devociones serranas. Hablan de pastores y ovejas; de lobos y madroños; de contrabandistas y bandoleros de las serranías cordobesas y rondeñas. Cabe aceptar el término “serrana” a la serranía de Ronda, pues en esta localidad se registró, en la primera mitad del siglo XIX, cierta actividad flamenca, tanta que dio nombre a la “rondeña”  y presume ser cuna del “polo”.
El compás de la serrana es el mismo de la seguiriya, pero el toque de la guitarra es un tono más grave y con ritmo más pausado, es más parecido a la liviana. La serrana  es un cante melodioso y pegadizo, de frases largas y solemnes, con ese aire premioso y campesino mucho más próximo a los cantes de trilla y a las nanas que a los cantes puros gitanos.
Una serrana de las más cantadas es la que tiene la siguiente letra:
Por la sierra Morena                                 
va una partía                                                         
y el capitán se llama                                  
José María.                                      
Va una partía, va una partía,
por la sierra Morena,         
va una partía,
Su capitán se llama José María.

    Serranas:                       https://www.youtube.com

o   Romances o “Corridos”:


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Los Romances  son la muestra más antigua de la literatura popular española y no adquieren el rango de cante flamenco hasta que Antonio Mairena, en 1958, grabó, con ritmo y aire de soleá, el Romance de Bernardo del Carpio, del siglo XII, Musicalmente, el primitivo romance no tiene entronque con el flamenco hasta que los gitanos lo hicieron suyo y lo aflamencaron en el s.XVII.
Según Ricardo Molina, los romances o “corridos”  toman su nombre del modo de cantarse. El romance  es una larga secuencia de soleares y seguiriyas cantadas de una sola corrida. El origen, en lo que a la letra se refiere, hay que buscarlo en los romances castellanos. De aquellos se derivan éstos. En ellos se hacen notar las alteraciones de la transmisión oral, tanto en el argumento como en el léxico y la rima. Los corridos  andaluces - no gitanos – se cantaban, y aún se cantan, acompañados de guitarras, mandolinas o bandurrias, o bien sin acompañamiento, los viejos romances de Gerineldo y Bernardo del Carpio, del conde Olinos y del conde Sol.
José Blas Vega en una separata titulada “Corridos o Romances Andaluces” hace hincapié en la importancia que tienen tanto para la génesis como para el desarrollo de todo lo que conocemos hoy como cante flamenco, ya que de ellos se desprende la riqueza musical y los valores literarios del Cante Flamenco.
Cuando llegaron los gitanos a España, a finales del siglo XV, el romancero estaba en su apogeo y los romances más populares eran cantados. El romancero gitano mantiene la temática castellana. A principios del siglo XIX, según testimonio de Estébanez Calderón, los gitanos cantaban romances en el ambiente hogareño y en las bodas calés, pero siempre sin acompañamiento.
Los romances que hoy se cantan son los sevillanos de Triana y se hacen a compás de soleá. El cordobés Manuel Moreno Maya “El Pele” es hoy uno de los cantaores que más he escuchado cantar romances.
    Romances:                                            https://www.youtube.com
Ignacio Pantojo
Socio colaborador de la Academia Santa Cecilia