lunes, 20 de julio de 2020

XIX Ciclo Cultural, "Los Martes de la Academia" 2020

Os ponemos el desarrollo completo del XIX Ciclo Cultural, "Los Martes de la Academia" 2020. Tres interesantes conferencias, que serán impartidas por el técnico del Museo del Prado, Jaime García-Máiquez, la profesora Inmadulada Moreno y el sacerdote Ignacio Gaztelu, así como un concierto de BSO de películas, a cargo del grupo musical Detiqeta. Asimismo os recordamos que hay que cumplir las normas de seguridad sanitarias establecidas. Todas las actividades se realizarán en el Patio del Instituto Santo Domingo (c/ Santo Domingo 29), a las 20:30h.
 
 

jueves, 9 de julio de 2020

EN AGOSTO VUELVE EL XIX CICLO CULTURAL "LOS MARTES DE LA ACADEMIA"

A pesar de las dificultades que la pandemia de la Covid-19 ha ocasionado en las actividades culturales, la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, ha realizado un importante esfuerzo para poner en marcha la actividad, que cumple diecinueve años continuados, de una de las actividades culturales más importantes del verano portuense. En esta ocasión y por las circunstancias anteriormente descritas, Los Martes de la Academia se realizarán sólo en el mes de agosto (los martes 4, 11, 18 y 25) a las 20:30h con tres conferencias y un concierto como colofón que será ofrecido por el cuarteto Detiqueta, quedando emplazado al patio del Instituto Santo Domingo, que tiene un mayor espacio que el de la sede de la Academia situada en calle Pagador, para poder cumplir con las medidas de seguridad sanitarias planteadas por el Gobierno. En este sentido la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia, en nombre de su presidente, Juan Villarreal Panadero, agradece a la dirección del Instituto la colaboración prestada para poder realizar este destacado ciclo cultural. Una vez confirmadas las tres conferencias previstas, informaremos de los ponentes y de los contenidos de las mismas.


viernes, 29 de mayo de 2020

Paisajistas españoles de los siglos XIX y XX


     Hasta los inicios del siglo XVII, en la pintura occidental, el paisaje no tenía gran relevancia, su importancia era de carácter marginal al constituir el "fondo" de cuadros de otro género como la pintura de acontecimientos históricos o el retrato. El "paisajismo" se constituyó como género autónomo en Holanda en el citado siglo XVII.
     Desde el punto de vista histórico el “paisaje” no es únicamente una historia estilística, es decir, de los intentos realizados por los artistas para percibir y captar el espacio en su relación con la naturaleza y el aire libre; también es una historia de conocimiento y se reflejan en ella los acontecimientos y circunstancias de la reflexión del hombre sobre el lugar que ocupa en la naturaleza, la conciencia de su primacía o el sentimiento de participación; incluso a veces, la inquietud ante un mundo desconocido.
     En la siguiente, y espléndida, página podrán conocer una enorme cantidad de obras de los más renombrados paisajistas españoles del XIX y del XX.
     Pulsar en el siguiente enlace:

jueves, 28 de mayo de 2020

Franz Schubert: Introductor del romanticismo musical


     Franz Schubert fue un gran músico nacido en Viena, pianista genial y compositor, con trastorno bipolar, vida disoluta, posible sífilis que, en un brevísimo espacio de su diminuta vida, hilvanó una serie de composiciones que lo colocan entre los genios de la música. La vida de los románticos siempre ha sido muy breve, tal vez por vivirla con enorme intensidad.   Murió a la temprana edad de 31 años.
     Los cuatro Impromptus del Opus 90, compuestos en el verano de 1827, son quizás las "piezas pequeñas" de Schubert que han adquirido mayor popularidad. De uso extendido ya por aquella época, la "forma" impromptu, se caracteriza por ser completamente libre, es casi una improvisación.
     La mano derecha se lleva aquí casi todo el trabajo, con el dedo meñique o "quinto dedo" encargado de la melodía y los demás comprometidos en el acompañamiento arpegiado, que debe mantener, digámoslo así, un "bajo perfil" durante toda la pieza. La mano izquierda sostiene el bajo que en algunos momentos se vuelve protagónico sumando una pequeña cuota de dramatismo en esta pieza esencialmente sencilla.
     La versión del maestro Vladimir Horowitz, pianista  inseguro de su técnica pero extraordinario por la excitación emocional de sus interpretaciones que hace sentirnos reconciliados con nosotros mismos, y a la vez, percibir los arcanos y variables misterios de la música. Muere con 86 años. En esta grabación tenía 85 años y más que tocar el piano, se diría que lo acaricia.

«Cacocu»

     Tiene un nombre curioso en la Web: "Cacocu". Se trata del Canal de Cultura Contemporánea de las Universidades Públicas de Andalucía. Es una iniciativa de calado que refleja bien la intensidad del trabajo intelectual y creativo que se lleva a cabo en nuestra tierra. Este portal permite el acceso a muchos recursos culturales, tanto de carácter textual como de carácter audiovisual.
     Recomendamos una exploración detenida de esta página, se trata de un excelente proyecto conjunto de las diez universidades públicas de Andalucía y de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía.

(Pulsar en la ilustracion para entrar en la Web "Cacocu")

miércoles, 27 de mayo de 2020

Una frase de Samuel Beckett

     Me viene muy bien citar a Samuel Beckett, hoy es un día de viento de Levante fuerte. Bueno, realmente no creo que Beckett y su obra tenga que ver algo con nuestro viento, ¿o sí? 
     Quizás ustedes sepan que el teatro de Beckett tiene tonos existencialistas, profundiza en el estudio de la soledad extrema y en el desamparo de la existencia humana. Su prosa, muy austera, está repleta de humor sarcástico. Él era un deportista nato y causa asombro que alguien tan así escribiera ─algún tiempo después─ visiones tan desalentadoras sobre la condición humana, impregnadas de un cansancio vital que marcará a todos sus personajes. Porque ese fue el ambiente de su obra: un extremado pesimismo, desolación y la seguridad absoluta de la ausencia total de cualquier sentido. Y todo eso, ya lo dije, con un peculiar sentido del humor. El ‘teatro del absurdo’ nació en Francia con él y con el rumano Eugène Ionesco.
     En el año 1969 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.


lunes, 27 de enero de 2020

Mi nieto y el coronavirus de Buján


     Noté que tenía prisa al llegar a mi lado, le hice esperar unos instantes hasta acabar algo que estaba haciendo en el ordenador. Con cierta dosis de excitación me comentó:
     ─Abuelo, ya hay tres casos en Singapur y en Malasia y uno en Canadá.
     No supe a qué se refería y ante mi momento de silencio exclamó:
     ─¡El virus de Buján, abuelo!
     ─¡Ah! ¡El coronavirus de Wuhan! ¡Ya!
     ─¡Y en Francia! ¡Lo tenemos en la frontera!
     ─Bueno, tranquilo, tranquilo, que no nos va a entrar por las puertas ahora. Sí, hace un rato he leído algo de eso pero no me suelen preocupar mucho estas noticias tan exaltadas y, normalmente, sobredimensionadas.
     Creo que no entendió mis palabras muy bien y dijo:
     ─Voy a lavarme las manos.
     Se fue de mi lado y quedé pensativo. La genética es la genética, a mi nieto le pasa igual que a su abuelo, cuando enfocamos la lupa mental en algo que acapara nuestro interés nos volcamos con pasión sobre ello, así hasta que encontramos un nuevo asunto en el que arrojar nuestros entusiasmos. Como todos los niños él tiene sus intereses cotidianos, el fútbol, sus juguetes, su colección de monedas... Pero, de vez en cuando, le asalta un tema que acomete con inusitado ardor. Parece que el coronavirus de Buján (como él dice) es de esos.
     Regresó del lavabo diciendo:
     ─Abuelo, creo que ya hay más de 80 muertos y más de 2.500 personas enfermas, pero no se sabe muy bien, ¿sabes cómo se llama el virus?... Yo lo sé.
     ─He prestado poca atención, pero creo que le llaman “neumonía de Wuhan”, ¿no?
     ─Estas equivocado... Bueno, no. También se llama así, pero es el 2019-nCoV.
     ─Ese será el nombre que le ponen a las etiquetas de los tarritos con muestras del virus ─le dije con un matiz de burla en los ojos.
     No me hizo mucho caso y me explicó muy bien que el foco parecía ser el mercado de pescado y marisco de la ciudad de Wuhan, que es muy grande. También me añadió que el virus se trasmite por contacto con animales y con personas.
     ─¿Por eso te lavas las manos? ─le pregunté.
     ─Sí. Hay que lavarse las manos por lo menos siete veces al día, lo he escuchado en la tele ─respondió rápido.
     Me estaba resultando muy curiosa e interesante la conversación con él, no sé si su fuente de información era únicamente la televisión o también había indagado en Google. Ahora le pregunté de nuevo:
     ─¿Sabes cuáles son los síntomas de ese 2019 “yo no sé qué”?
     ─Abuelo, 2019-nCoV. Síntomas son: mucho cansancio, la gente no se puede ni mover, fiebre y una tos que no es como cuando uno está resfriado, es otra tos, ¿comprendes abuelo?
     Asentí moviendo la cabeza, no quería interrumpirle. Él siguió su perorar:
     ─Y también hay otro síntoma, pero que toda la gente no lo tiene, es como si se ahogan y no pueden respirar bien. No sé cómo se llama eso, una palabra rara.
     ─Pregúntale a mamá, yo no la recuerdo ahora.
     ─Ahora voy, y de paso me lavo las manos.
     Tardó unos minutos en regresar y me repitió:
     ─Abuelo, se llama disnea, me lo ha dicho mamá. ¡Disnea! Eso es que cuesta mucho trabajo respirar y uno se ahoga y los pulmones se aprietan.
     ─¿Y esas máscaras que se ponen los chinos en la boca?
     ─¡Ah! Eso también lo sé. Abuelo, se llaman mascarillas. Mamá tiene ahí, voy a pedirle una y te la enseño. Cuando llegó a la puerta le dije:
     ─¡No hace falta que te laves las manos de nuevo!
     Regresó en un minuto escaso con una mascarilla.
     ─Abuelo, hay que ponerse estas mascarillas o si no tiene uno mascarilla hay que ponerse un pañuelo para tapar la boca y la nariz cuando tose y también cuando se estornuda y se echan virus por la boca. También está prohibido tocar animales y no ir a sitios en donde haya mucha gente.
     ─¿Y lavarse las manos?
     ─Sí. Lavarse las manos siete veces...
Ignacio Pérez Blanquer
Académico de Santa Cecilia