miércoles, 12 de diciembre de 2018

SUSTITUIR PENSAMIENTOS


Con los años se van adquiriendo algunas destrezas que son muy útiles para la vida práctica, una de esas habilidades es la de sustituir pensamientos; lo hacemos cuando se nos mete en la cabeza algo desagradable y ─del mismo modo que hacemos para cambiar la sintonía de una radio─ sustituimos esas elucubraciones malas por otras más satisfactorias y menos lesivas. Esto lo suelo hacer con cierta frecuencia, pero no me pregunten cómo lo hago, el mecanismo no lo comprendo muy bien.
     Iba paseando calle Luna arriba sumido en cavilaciones sobre algo que no me resultaba especialmente agradable y decidí cambiar el misterioso dial antes aludido para pasar a reflexionar sobre el maravilloso “trampolín” que podría ser la Península Ibérica de personas, capitales y mercancías de toda Latinoamérica, el África lusófona ─Angola, Mozambique, Guinea-Bissau, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe─. E incluso, la isla de Timor Oriental en Asia. Concluí que el iberismo bien trabajado sería algo de extraordinaria importancia. Pero a la vez me asaltó un temor, recordé que el envejecimiento y la despoblación es un grave problema para la estabilidad y el bienestar de toda España; en más de 30 provincias es algo ya palpable. Entre 1977 y 2016 ha habido muchas provincias que han perdido representación en el Congreso de los Diputados por disminución de la población, entre ellas cinco de “La Raya”, solo Huelva y Salamanca se han mantenido tal como estaban. Es juicioso pensar que con un bajo desarrollo económico y despoblación de las tierras fronterizas no es muy viable el iberismo. Estaba en esas cuando casi tropecé con mi amigo Emilio.
     ─¡Hombre! ─exclamé─. ¡Me vienes en el momento justo!
     ─¡No me digas! ─respondió sonriente.
     ─El otro día, en la tertulia, nos dejaste un poco sorprendidos al decirnos que tenías una solución al problema de línea fronteriza entre Portugal y España, pero te fuiste y nos quedamos con la miel en los labios.
     ─No, no. Perdona no dije eso. El problema de “A Raia” es otra cosa. Dije que tenía la solución para ir fomentado en iberismo poco a poco y de manera sencilla y atractiva.
     ─¿Y cuál es esa solución-milagro?
     ─¿No te lo imaginas? ¡El deporte! El deporte es la solución para casi todo, ya sabes que hasta los políticos echan mano del mismo cada vez que conviene a sus intereses. Pienso, por ejemplo, que en vez de una vuelta ciclista a España sería mejor una vuelta a la Iberia con sus etapas correspondientes en Portugal. La liga de fútbol también podría ser ibérica, empezando por unificar a los equipos de las divisiones inferiores que estén en “La Raya”. Y teniendo tantos kilómetros de costa se podrían hacer competiciones de distintas modalidades de embarcaciones deportivas a lo largo de todo el litoral de nuestra península. Se me ocurren un buen puñado de ejemplos.
     Sonreí. Su idea me parecía buena y respondí:
     ─En principio no lo veo nada mal, posiblemente es la mejor manera de empezar a unir, se trata de comenzar por lo ─al menos aparentemente─ más sencillo e ir creando espíritu de unión y hermandad. Creo que en el contexto de esto se enmarca el gesto adoptado por las federaciones de fútbol lusa y española al querer presentar “una candidatura ibérica”, una convocatoria común, a los mundiales de fútbol, ¿me equivoco? No obstante, creo que el desmoronamiento fronterizo debería ir de la mano de una colaboración cultural intensa entre ambos lados.
     Seguimos durante un rato dándole vueltas a este asunto y también tocamos el del necesario impulso económico que es imprescindible dar ambos lados de los más de mil doscientos kilómetros de “La Raya”.
    Le recordé a Emilio el optimismo, respecto de Iberia, del premio Nobel de Literatura portugués José Saramago que respondió ─así de convencido─ a la pregunta de un periodista sobre el futuro de Portugal en la península: «No vale la pena convertirme en profeta, pero pienso que acabaremos por integrarnos».
     Con un indisimulado matiz de sarcasmo Emilio preguntó:
     ─¿Con optimismo?
Ignacio Pérez Blanquer
Académico de Santa Cecilia



viernes, 30 de noviembre de 2018

IBERISMO EN LA TERTULIA



   El tema salió por casualidad, alguien comentó algo de mi artículo “Mirando hacia el Oeste” e iniciamos una conversación en torno al asunto del “iberismo”. Uno de los contertulios muy versado en historia nos habló ─un poco para situarnos─ del célebre «Tratado de Tordesillas» que data de 1494, en éste Castilla y Portugal firman un tratado que dividía el océano Atlántico en dos partes por medio de una raya trazada de polo a polo, a algunas millas al oeste de las islas de Cabo Verde, quedando el hemisferio oriental para la Corona de Portugal y el hemisferio occidental para la Corona de Castilla. De esta forma los Reyes Católicos y el rey Juan II de Portugal acuerdan los límites de las conquistas futuras que podrán realizar los dos estados en el mundo recién descubierto. Este tratado presentaba algo novedoso, se trata de que por primera vez se creaba una frontera que partía tanto el mar como la tierra, y además generaba una nueva concepción de partición territorial que determinó la actual configuración de la América del Sur. Nos comentó que este famoso tratado ─a su juicio─ era el punto de partida de partida del iberismo. A lo que otro de los amigos respondió rápido:
     ─O fue el punto de partida del “no-iberismo”, ¿no os parece?
     Otro amigo, que suele tener planteamientos más radicales, dijo:
     ─¿Qué queréis que os diga? De verdad que creo que el iberismo como concepto está muy bien, y que una idea buena, pero estás ideas, repito, en principio buenas, suelen ser manejadas por individuos, o grupos, que tienen otras intenciones y otros proyectos, que nada tienen que ver con el iberismo, y cuya pretensión es la de imponer una forma muy concreta de organizar la sociedad y forzar a la gente contra sus intereses, todo ello desde puntos de vista bastante totalitarios. A mí, este tema, me pone en posición de “verlas venir”.

     A Jorge le suelen llamar el “Sr. Depende”, porque es corriente que empiece cualquier intervención con esa palabra; él explicó:
     ─Opino que todo depende mucho del tipo de fusión o unión, ¿se trataría de una simple anexión? Eso me huele que no podría ser, ni tendría mucho sentido. Por otra parte España es una monarquía constitucional y Portugal es una república, ¿quién tendría que dejar de ser lo que es? ¿Portugal se tendría que hacer monárquica? ¿España convertirse en república? Eso plantea problemas que, según mi punto de vista, son bastante amplios. Eso sin contar a los catalanes y a los vascos. De todos modos creo que la unión Portugal-España podría abarcar otros aspectos menos traumáticos o complejos. Ya digo… todo depende de cómo se vaya a realizar esa unificación. Sin duda que habría muchos aportes beneficiosos. Por ejemplo, la importancia, económica, social y política, de esa nueva “Iberia” aumentaría bastante tanto a nivel europeo como mundial. Habría un efecto sinérgico que haría “Iberia” fuese mucho más influyente que España y Portugal yendo por separado. Creo que el peso de Iberia en la Comunidad Europea sería, al menos, el mismo que ahora tienen Italia o Francia.
     María había escuchado muy atenta las palabras de Jorge y añadió:
     ─Pienso que lo que dice Jorge es muy sensato, pero mi pensamiento es más pragmático… creo que mucho más práctico. Por ejemplo, España y Portugal son de los productores más importantes del mundo, no sé la clasificación exacta, de vino, de aceite de oliva y de corcho. ¿No se podrían poner de acuerdo en todo lo relativo a estos tres productos agrícolas? También está el tema del turismo. La Iberia podría ser la más puntera del mundo como destino turístico, ¿no sería maravilloso unir esas dos potencialidades de cada país en una sola? O imaginaros que se unen las industrias marítimas? ¿No sería la mayor del mundo?, poco le faltaría, ¿no?
     Julio suele introducir siempre alguna nota de humor entre las intervenciones de cada tertuliano y acertó en decir:
     ─La dificultad para hacer esas fusiones parciales o sectoriales, que dice María, imagino que sería algo complicado y difícil. Habría que hacer, por lo menos, cincuenta tesis doctorales sobre el asunto.
     Después de unas sonrisas, Julio continuó hablando:
     ─Desde luego, entre los dos, tendríamos varios miles de kilómetros de costa para la pesca y para todo lo vinculado a ella, sería algo verdaderamente grandioso. Hemos de tener en cuenta que el poderío histórico de ambos países siempre ha estado ligado al mar.
     Emilio nos sorprendió a todos exclamando:
     ─¡Yo tengo una receta mágica para empezar a construir la Iberia!
     Todos nos quedamos mirándolo con cara interrogativa.
     ─¡Sí! ─afirmó rotundo─. ¡Yo tengo la solución! Pero os la diré en la próxima tertulia que hagamos, ahora me tengo que ir.
     Con inusitado brío y muchas carcajadas se levantó de la silla y se despidió diciendo:
     ─¡Pagadme el café!
Ignacio Pérez Blanquer
Académico de Santa Cecilia

viernes, 23 de noviembre de 2018

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (374)


MIRANDO HACIA EL OESTE

Era una bonita tarde, como casi todas la de nuestro otoño. Miraba por la ventana y quedaba absorto por el encanto de mi solitaria calle que siempre mira hacia el Oeste. Allá arriba, unas nubes lejanas revoloteaban lentas y jugaban con los colores azul y naranja. Pendientes de un hilo de memoria vinieron a mi mente estos versos de Fernando Pessoa: «Tenemos quienes vivimos, / una vida que es vivida / y otra vida que es pensada, / y la única en que existimos / es la que está dividida entre la cierta y la errada»Fue un soplo procedente del Poniente, allí estaba Portugal. Casi siempre a nuestra espalda. La nube más grande se convirtió en una bola naranja revestida de blancos y grises.

Unamuno ya nos habló de una colisión constante ─que habría que superar─ entre la «suspicacia portuguesa» y la «arrogancia española», generada por faltas de comunicación y muchas guerras. ¿Mirar a la espalda, mirar de frente?... Pessoa repetía dentro de mí: «No soy nada. / Nunca seré nada. / No puedo querer ser nada. / Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo».

Pensé en eso que se suele denominar iberismo; el impulso de carácter político tendente a unir Portugal y España en un único bloque peninsular. Los partidarios de avanzar en la integración política, económica y cultural de Portugal y España llevan bastante tiempo intentando coordinar una estrategia para presentar una candidatura atractiva al Parlamento Europeo en 2019. Claro, habrá que seducir, primero, a los electores y después a los políticos, de que la fundación de una Comunidad Ibérica formada por España, Portugal y también por Andorra, es la única posibilidad, no solo de superar todos los problemas actuales, sino de caminar juntos en la dirección de convertirnos en una potencia mundial en muchos órdenes.

Cierto es que el iberismo tiene mucho de enigma político y es curioso observar que cuando se realizan encuestas sobre reforzar más la vinculación entre Portugal y España, el grado de aceptaciones asombroso, pero este tema está totalmente al margen de toda agenda política. Quizás ─lamentablemente─ para casi todo el mundo, hablar de «iberismo», es poner sobre el tapete una singularidad o un discurso intelectual inane.



Los iberistas estiman que la península fue la primera promotora de la globalización y del mestizaje y que estamos en un mundo con un futuro azaroso en el cual vuelven a erigirse muros. Nos recuerdan que poblamos una tierra, al sur de los Pirineos, en la parte más occidental de Europa, en cuya frontera sur ─allí donde se unen las aguas del Mediterráneo y el Atlántico─ está el punto crítico donde se forja nuestro “espíritu ibérico”, en palabras de Fernando Pessoa. Y que somos una civilización, fruto del cruce de otras anteriores, que fue la primera de las europeas en adentrarse en tierras desconocidas, llevando nuestras culturas y lenguas al mundo.
“Solo hay dos naciones en Iberia: España y Portugal”, dijo el escritor. “La región que no forma parte de una, forma parte de la otra. El resto es filología”.
 Ignacio Pérez Blanquer
Académico de Santa Cecilia

lunes, 19 de noviembre de 2018

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA (373)


“TINA  FUERTES, IN MEMORIAM”

       
El pasado martes día 13, a primeras horas de la mañana, fallecía en su residencia de Valdelagrana, la conocida profesora de Arte y fundadora de la Asociación  Compartiendo Saberes”, Tina Fuertes.  Incansable impulsora de la Cultura. 

En el año 2009, con motivo de sus bodas de plata con el amor de su vida, Emilio, que le acompañó desde su encuentro siendo adolescentes, publicó un voluminoso poemario, “Amasijos de una adolescente durante la Transición”, donde ya se vislumbraba el carácter y la actitud que habría de mantener toda su vida. Su marido, sus hijos y sus hermanas, además de su fe, fueron los pilares en los que siempre se apoyó.

         El año pasado saltó a la fama a través de los mas populares programas televisivos que se hicieron eco de su defensa a ultranza de la donación efectuada por Amancio Ortega a la Sanidad Pública, lo que provocó la protesta de algunos círculos intransigentes que consideraban  que la Sanidad Pública no debería en ningún caso financiarse con ingresos o donaciones de medios privados.

         Desde hacía 10 años sufría los efectos de un cáncer que la fue minando día a día, agotando sus fuerzas, pero sin conseguir que jamás se rindiera. Su fe era para ella una coraza que la preservaba de cualquier mal y a pesar del inexorable avance de la enfermedad, se negó a tirar la toalla, a rendirse y prosiguió su incansable labor al frente de su su gran obra, “Compartiendo Saberes”, en la que dio cabida a todos cuantos quisieran ofrecer aquello que sabían, a todos aquellos que quisieran escucharles.  La asociación no tenía socios, estaba abierta a todos y cualquier tema tenía cabida en los eventos que realizaba.  Nadie cobraba y nadie pagaba, no existía el dinero y por tanto no había “caja”. Solo había una condición impuesta por Tina: No se podría tratar ni de temas religiosos ni políticos. 

         La Asociación, a lo largo del año, de Octubre a Junio, rara era la semana en que no llevara a cabo actividades de toda índole, ofreciendo eventos, actos culturales o talleres.

Fue hace ya cinco años, cuando la incansable Tina Fuertes, soñó este proyecto que solo podría imaginar una mente como la suya, convencida de que la gente colaboraría con ella en la tarea de ofrecer a los demás aquello que habían acumulado a lo largo de sus vidas. La experiencia, el conocimiento, las habilidades…..y no se equivocó. 

De manera totalmente altruista, multitud de personas se ofrecieron para participar de forma desinteresada, viendo en este proyecto la forma de devolver a la sociedad algo de lo que ellos habían recibido de ella.

Cada vez es mayor el número de personas que quieren sumarse a este proyecto y se ofrecen para realizar alguna actividad en la que creen poder ser útiles a la sociedad.



El hueco que deja Tina Fuertes, será muy difícil de llenar.  Ella permanecerá en el recuerdo de todos cuantos la conocimos y admiramos. Su actitud era siempre positiva, la sonrisa su única arma y la paz y serenidad que irradiaba conquistaba a todos aquellos que se acercaban a ella.

Conferencias de Historia, de Arte, de Ciencia, de Economía, de Leyes, de Gastronomía, de Protocolo, de Arqueología, de Cine, todo tenía cabida en los eventos por ella organizados así como los talleres de Iniciación a la Literatura, de Canto, de Fotografía, de Labores Manuales, de ayuda a personas necesitadas de cariño y compañía, como ancianos, disminuidos físicos o mentales o enfermos.

De estos talleres surgieron grupos que hoy caminan solos con éxito como el coro “Compartiendo Voces” o la Escuela de Fotografía “Compartiendo Trípode” y en gran parte, también se debe a su influencia, la creación de la Asociación Fotográfica Portuense.

El cáncer la mató pero no consiguió acabar con ella. Su recuerdo permanecerá imperecedero en la memoria de todos cuantos la conocimos. Descanse en Paz.
Jesús Almendros Fernández
Socio de la Academia de Santa Cecilia

jueves, 15 de noviembre de 2018

CONCURSO DE MICRORRELATOS, NAVIDAD, 2018


Pulsar en la imagen para ampliar

La Academia de Bellas Artes Santa Cecilia 
convoca el: 

 “IV Concurso de Microrrelatos Navidad, 2018”.

      La convocatoria se enmarca dentro de las actividades que la Academia lleva a cabo para alcanzar sus objetivos. 
        Uno de ellos, de acuerdo con el art. 6 de nuestros estatutos es: Fomentar la enseñanza de las Bellas Artes a través de cursos de pintura, escultura, música y escritura literaria…Para poner en valor la capacidad que la palabra tiene para difundir la cultura, “la palabra es el vínculo de la humanidad”. La palabra en su doble condición de elemento comunicativo, como patrimonio cultural de los seres humanos.


Pulsar  AQUÍ  para  imprimir o descargar LAS BASES




La Academia de Bellas Artes Santa Cecilia con motivo de la celebración de la Navidad, convoca el siguiente:

IV CONCURSO DE MICRORRELATOS DE NAVIDAD 2018

BASES

PRIMERA.  A esta convocatoria podrán concurrir cuantas personas lo deseen, sea cual sea su origen, religión o pensamiento político o social,  limitándose a uno el número de obras a presentar por cada participante.

SEGUNDA.  El relato estará escrito en lengua castellana  y no tendrá más de 500 caracteres  espacios incluidos.

TERCERA.  Los relatos serán originales e inéditos en cualquier medio y no podrán haber sido premiados ni presentados en otro concurso.

CUARTA.  El autor del relato se responsabiliza y certifica que el relato presentado es de su única autoría.

QUINTA.  El relato dará una visión de la Navidad desde cualquier punto de vista, religioso, familiar, social, lúdico, etc.

SEXTA. Los originales se presentarán  acompañados de una plica bajo seudónimo, en la que se hará constar: nombre, apellidos, nacionalidad, domicilio, teléfono y correo electrónico del autor. Dicha plica deberá ir dentro de un sobre.

 SÉPTIMA.  Las obras  se entregarán contra recibo, bien personalmente, correo o mensajería, en la Secretaría de esta Academia, calle Pagador, nº 1, de El Puerto de Santa María, teléfono 956-856543, en horas de 19 a 21, hasta el 5 de diciembre de 2018.

OCTAVA.  El Jurado estará formado por miembros del Cuerpo de Académicos de la de Bellas Artes Santa Cecilia de El Puerto de Santa María.

NOVENA.  El relato ganador será el que más votos consiga de los emitidos por los Académicos y el resultado será inapelable.

DÉCIMA.  El microrrelato ganador acompañado de la reproducción de la Felicitación de Navidad ganadora del correspondiente concurso será enviado como felicitación de Navidad a toda la comunidad académica y  socios de la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia.

UNDÉCIMA. El ganador recibirá un obsequio. 

DUODÉCIMA. La presentación al concurso supone la total aceptación de estas bases.

DECIMOTERCERA. Los trabajos que no se premien no serán devueltos y serán destruidos.

El Puerto de Santa María 15 de noviembre de 2018

EXPOSICIÓN EN CONMEMORACIÓN DE SANTA CECILIA

EXPOSICIÓN DE PICTÓRICA HOMENAJE A 
LUIS ORTEGA  y JOSÉ SÁNCHEZ 
LOS MAESTROS DE LA ACADEMIA



INAUGURACIÓN: Martes, día 20 de noviembre, a las 20:30 hrs.

VISITAS: Desde el miércoles 21 al viernes 30 de noviembre.

LUGAR: Centro Cultural Alfonso X el Sabio, C/ Larga, 89

HORARIO: El habitual de dicho Centro

Un recorrido por la producción artística de dos portuenses entregados a lo largo de su vida

a la Pintura y a la Academia.


Luis Ortega comenzó sus estudios de dibujo y pintura en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia a la edad de 8 años. La pintura era para él tan importante, que le dedicó con pasión y devoción toda su vida. 

Su producción pictórica: bodegones, retratos, carteles, paisajes, etc., destacando el retrato de su padre con el que gana la Medalla de Plata del certamen organizado por la Asociación Cultural Medusa.

   Fue todo en la Academia: alumno, profesor, miembro de la Junta Directiva y Socio de  Honor; un año antes de dejarnos, murió con 82 años, seguía enseñando. 


   Era referente e imprescindible en la Academia y ya forma parte de la historia de nuestra Institución. 
   Fue un hombre sencillo, que hablaba de su pintura sin vanidad, conociendo sus virtudes y sus defectos. 

   Hoy, con esta exposición, queremos resaltar su figura como persona y como profesor, impulsor de tantas vocaciones artísticas en su dilatada vida como maestro.

Siempre tendrás nuestro recuerdo, cariño y agradecimiento. 
        

Obra donada por el profesor Luis Ortega a la Academia

j 

José Sánchez comenzó sus estudios en la Academia de Bella Artes con el profesor Luis Ortega, que más tarde sería su colega, donde adquirió los conocimientos que le caracterizaron en su vida artística.

Fue un artista que supo captar el sentido de las fiestas de nuestra ciudad en sus carteles; restaurador del patrimonio pictórico de nuestra ciudad; un cartelista de reconocido prestigio, fue tal la calidad de sus trabajos que, colaboró con Correos y la Fabrica Nacional de Monedas y Timbres diseñando varios matasellos primer día de circulación, una hojita bloque y una moneda con el logotipo de Juvenia 97.

Su vida siempre estuvo unida a la Academia, llegó siendo un niño para aprender y se quedó como profesor, hasta los últimos días de su vida.

Fueron numerosos los premios obtenidos en concursos de carteles de Feria, Carnaval y Semana Santa, así como en exposiciones tanto individuales como colectivas.

Siempre lo tendremos en el recuerdo.

Obra donada por el profesor José Sánchez a la Academia

Academia de Bellas Artes Santa Cecilia

lunes, 12 de noviembre de 2018

ENCUENTROS EN LA ACADEMIA. (372) CINE


I CENTENARIO DE AKIRA KUROSAWA

Os hablaba el otro día de un gran cineasta sueco, Ingmar Bergman, de cuyo nacimiento se cumplían ahora 100 años. Curiosamente también se celebra el centenario de Akira Kurosawa, que fue  el director que difundió el cine japonés por todo el mundo cuando nadie, en Europa y América,  lo tenía en cuenta. La historia del cine japonés no se entiende sin él y su centenario ha dado lugar a que se programen  actividades para recordar su figura en ciudades españolas  como Barcelona, Madrid, Bilbao, Valencia, Sitges, Las Palmas o Valladolid, entre otras, en lo que han llamado “El Año Kurosawa”.
La estética de sus películas es tan importante, que muchos de sus decorados, así como el vestuario y las armaduras utilizadas en sus películas, constituyen elementos primordiales, junto a sus dibujos preparatorios y “storiboardas”, en las numerosas exposiciones montadas en todo el mundo para conmemorar su centenario.
El director debutó en 1943, formando parte de una generación posterior a la de  los cineastas japoneses clásicos, como Mizoguchi, Ozu o Naruse, que se dieron a conocer en Occidente, gracias a él y a su triunfo en la “Mostra” de Venecia en 1950, con “Rashomon”.

Cada película de Kurosawa a partir de entonces fue un acontecimiento y el reconocimiento de Norteamérica y Europa, hicieron que él se involucrase en el cine occidental y colaborase con grandes directores norteamericanos que aprovecharon muchas de sus películas para hacer versiones actualizadas de algunas de sus películas, como “Los siete samuráis”, filme emblemático de 1954, que sirvió de base para el western, “Los siete magníficos” así como de una  una película de ciencia-ficción, “Los siete magníficos del espacio”.“Cuatro verdades”, con Paul Newman, estaba inspirada en  Rashomon” y George Lucas se basó en algunos personajes de “La fortaleza escondida”,  para la divertida pareja de androides de “Star Wards”. También Sergio Leone realizó “Por un puñado de dólares” a partir de otra película de samurais de Kurosawa, “Yojimbo”.

 

Directores como George Lucas o Francis Ford Coppola, le admiraban profundamente y le ayudaron en la producción de “Kagemusha”o “Los sueños de Akira Kurosawa. Por su parte,  Martin Scorsese intervino como actor en este filme y el ruso Andrei Konchalowski realizó en EEUU, “El tren del infierno”, sobre un guion inédito suyo. Todo esto hizo que en Japón se le considerara un director occidentalizado porque, si su obra influyó en el cine norteamericano y europeo, no es menos cierto que él bebió de la cultura occidental inspirándose en autores como Shakespeare para realizar alguna de sus películas como las versiones que hizo de“Macbeth” y “El rey Lear”, tituladas “Trono de sangre” y “Ran”.



La influencia de Kurosawaen el cine de su país, es importantísima.  No hay filme de samuráis posterior a 1954 que no le deba algo a este cineasta que combinó la épica con la tragedia de raíz shakesperiana, aunque trató también otros géneros. 
 Logró el Oscar al mejor filme extranjero dos veces, por Rashomony Dersu Uzala, y el Oscar a toda su carrera en 1990.
Jesús Almendros Fernández
Crítico de cine